Jesus 的个人资料Espacio de Chuchi照片日志列表更多 ![]() | 帮助 |
Espacio de ChuchiHaciendo camino por la Tierruca y el Románico |
||||||||||||||||
|
Otros blogs
¡¡ Hola amigos !! Gracias por visitar mi espacio donde procuraremos pasar un rato agradable
5月10日 TERCERA ETAPADe la capital a tierras de Berlanga Salimos pronto de Rioseco pues hoy la ruta de nuevo iba a ser larga. Teniamos pensado visitar el románico de la ciudad, darnos un paseo desde San Polo a San Saturio y por la tarde dirigirnos a la zona de Berlanga para contemplar las iglesias de Torreandaluz, Andaluz, Aguilera, Caltojar y terminar en Casillas de Berlanga, en la extraordinaria iglesia mozárabe de San Baudelio. Tenemos que atravesar toda la ciudad y cruzar el río Duero por un puente de piedra para hacer la primera visita programada, San Juan de Duero. Lo que hoy podemos contemplar es lo que queda de un antiguo monasterio de la Orden de San Juan de Jerusalén, que se sitúa entre el río Duero y el Monte de las Ánimas. De este monasterio sólo se conserva la iglesia de una sola nave con cabecera semicircular y el claustro descubierto que probablemente fue construido ya en el siglo XIII y que es de una originalidad sorprendente. ![]() Arcos del claustro de San Juan de Duero En este maravilloso claustro podemos ver arquerías de muy distinto desarollo, pues cuenta con cuatro tipos diferentes de arcos desde los románicos a los de herradura apuntados, pasando por arcos calados entrecruzados. Los primeros están formados por arquerías de medio punto que apoyan sobre pares de columnas, con extraordinarios capiteles decorados con seres reales y fantásticos así como escenas evangélicas como la Epifanía. En otro de los ángulos podemos ver un tramo de arcos túmidos de herradura apuntados. descansan sobre columnas que llegan directamente al suelo y estan coronadas con capiteles vegetales, entrelazos y algunos seres fantásticos. ![]() En otro lado de la galería encontramos arcos calados entrecruzados que descansan en pilastras acanaladas, pero que no llevan capitel. Los arcos túmidos se entrecruzan en cuatro puntos. Les siguen otra serie de arcos también entrelazados que apoyan en columnas pareadas coronadas con capiteles decorados con hojas. En tres de las cuatro esquinas se abren unas puertas mudéjares con el arco bastante apuntado. ![]() Arcos del claustro de San Juan de Duero Continuamos camino hacia San Polo en las orillas del río Duero donde queremos hacer uno de los itinerarios predilectos de Antonio Machado. El paseo de San Saturio se inicia precisamente en la ermita de San Polo, que fue un antiguo monasterio templario del que quedan ya poquísimos restos. Enclavado entre huertas aparece San Polo cuya contrucción tradicionalmente se atribuye a la Orden del Temple. Antiguo monasterio templario de San Polo Camino de álamos inmortalizado por los versos de Antonio Machado. Alguna de sus estrofas se puede ver al final de la ruta, cerca de la ermita. Aquí se inspiró el poeta mientras contemplaba los árboles que circundan el paseo, a los cuales les dedicó sendos poemas. En este bonito paseo puedes rememorar los versos de ese insigne poeta dedicó a Soria, a sus álamos, a San Saturio. Era su camino preferido, entre chopos y álamos, hasta llegar a San Saturio en el roquedal, con su ermita excavada en roca viva. Hace ochenta años que el poeta abandonó las calles de Soria y, sin embargo, todavía se puede seguir su sombra. Aquellos árboles, hoy centenarios pudimos contemplarlos en el paseo que dimos. Ya no se distinguen las grabaciones de los enamorados que tanto le gustaba leer al poeta, pero ahí siguen en pie a pesar de su vejez. ![]() Paseo machadiano entre San Polo y San Saturio He vuelto a ver los álamos dorados, álamos del camino en la ribera, del Duero entre San Polo y San Saturio, tras las murallas viejas de Soria - barbacana hacia Aragón en castellana tierra. Estos chopos del río, que acompañan con el sonido de sus hojas secas el son del agua, cuando el viento sopla, tienen en sus cortezas grabadas iniciales que son nombres de enamorados, cifras que son fechas. ¡¡ Álamos del amor que ayer tuvisteis de ruiseñores vuestras ramas llenas álamos que sereis mañana liras del viento perfumado en primavera; álamos del amor cerca del agua que ocurre, y pasa y sueña, álamos de las márgenes del Duero, conmigo vais, mi corazón os lleva !! Antonio Machado Después de saborear el paisaje, el paseo y los versos de Machado nos dirigimos otra vez a la ciudad para seguir visitando el románico que nos faltaba. Aparcamos el coche en la calle Santo Tomé, muy cerca de la iglesia de Santo Domingo, templo que ha sido parroquia de la ciudad desde su fundación en el siglo XII hasta finales del siglo XIX, cediéndose después como capilla propia a las clarisas del convento que se establecieron a su lado. Iglesia de Santo Domingo Es su fachada occidental la que sin duda proporciona interés a esta iglesia por su originalidad, e influencia claramente francesas. A esta influencia francesa se le sumaría la sobriedad castellana pues, no en vano, los canteros que la realizaron serían sorianos. Se disponen dos parejas de vanos en dos cuerpos a ambos lados de la única y fabulosa portada, en torno a la cual vemos dos arquerías ciegas de medio punto, compuestas por cuatro arcos separados por columnas y pilares adosados coronados por una extraordinaria colección de capiteles historiados. El rosetón central, que es de principios del siglo XIII, es uno de los mejores del periodo tardorrománico. Este rosetón se compone de ocho radios, con varias roscas primorosamente cinceladas, todo ello encerrado en un arco de medio punto. La puerta resulta espectacular. dispone de cuatro arquivoltas y guardapolvos externo. Las jambas se enriquecen con cinco parejas de columnas dotadas de sobresalientes capiteles figurados. En la arquivolta más interna se representan los 24 Ancianos del Apocalipsis. En la siguiente diversas escenas de la Matanza de los Inocentes. La tercera arquivolta reproduce el ciclo de la Navidad, desde la Anunciación hasta la Huida a Egipto. Y finalmente la más exterior se reservó para secuencias de la Pasión y Resurrección de Cristo. El tímpano está presidido por Dios Padre, con el Niño Jesús en su regazo. ![]() Rosetón y un capitel de la arquería ciega Para terminar nuestras visitas a la ciudad nos dirigimos a la iglesia de San Juan de la Rabanera, situada en la calle de su mismo nombre. Observando el exterior se aprecia muy bien la planta de nave única, crucero destacado y profundo presbiterio que precede al único ábside semicircular. La portada sur junto al crucero, se encuentra hoy cegada y la puerta occidental que es ahora la que se utiliza, no es propia de este templo, pues se incrustó aquí en 1908 trasladada de las ruinas de San Nicolás. Su tímpano está presidido por este santo al que acompañan otros seis personajes. Además posee cuatro arquivoltas sobre columnas dotadas de notabilísimos capiteles. Iglesia de San Juan de la Rabanera El ábside se articula por medio de tres contrafuertes extriados, colocados de tal manera que uno de ellos coincide con el eje, disposición extraña, pues en ese lugar suele abrirse un vano o ventana. Este ábside presenta una división de cuatro calles, gracias a esas pilastras acanaladas de aire profundamente clásico acentuado por los capiteles vegetales que las rematan. Los dos paños centrales presentas grandes vanos apuntados, mientras que los laterales tienen una arquería doble y ciega cuyos arcos de medio punto se decoran en su interior a base de grandes flores, estrías y motivos geométricos. La cornisa por su parte, se sustenta mediante canecillos con decoración figurada. Por el exterior los capiteles presentan hojas y volutas. Ábside de la iglesia de San Juan de la Rabanera Terminadas nuestras visitas en la capital nos vamos hacia tierras de Berlanga y desde Rioseco, donde tenemos instalado nuestro cuartel general, cogemos una carretera comarcal rodeada de tierras de labor y labrantío y la primera parada la hacemos en Torreandaluz, de cuya iglesia románica consagrada a Santo Domingo de Silos, no queda en la actualidad más que una torre adosada al muro occidental y la portada insertada en el muro sur, que seguramente serán del siglo XII. Lo más llamativo del templo es esta portada abocinada por cinco arcos, de los cuales, en la arquivolta exterior vemos una decoración de ajedrezado. En la siguiente, doble zig zag enfrentado formando rombos. En los capiteles vemos una serie de personajes con diversos instrumentos musicales y vestidos con largas túnicas, por lo que parecen moriscos. Portada de Torreandaluz lo más destacable de esta iglesia Seguimos hasta Andaluz, donde vemos otra iglesia similar a las que venimos contemplando y que también sólo conserva algunos elementos primitivos. Para no ser una excepción en ésta iglesia de San Miguel de Andaluz, construida en 1114, cuya fecha ha quedado inscrita en la fachada, tan sólo vemos algunos fragmentos de los muros exteriores del muro sur, la portada y la galería porticada. El resto es ya del siglo XVIII. La citada galería no se corresponde con la indicada en la fecha de la construcción del templo, pues la original estaba situada en la parte occidental del templo cuyos espacios han sido cerrados para convertirla en un pequeño museo donde pudimos contemplar los capiteles, parte de los fustes con sus basas, varios canecillos y varias piezas que provienen de la anterior arquería hoy desaparecida. Lo extraño es que la mayoría de estas piezas sirvieron como sillares y cerramientos, por lo que tuvieron que ser bastante mutilados y retallados. ![]() Capiteles de la antigua galería porticada de San Miguel de Andaluz, que hoy están en el pequeño museo En las enjutas de la portada podemos ver sendos relieves representando figuras de animales fantásticas. En la parte derecha un animal alado con pico y garras en las cuatro patas. A la izquierda se representa a un felino, que parece un león dispuesto a avalanzarse sobre alguna presa y bajo el cual figura una inscripción. ![]() Portada e inscripción de la enjuta izquierda de San Miguel de Andaluz IN NOMINE DINI NRI JHUXPI IN HONOR EX MICAEL ARCAN GELI ERA MEC QUINCUAGEN A II SUBPIRIANUS ME FECIT Nuestra última visita del día en cuanto a románico la hicimos a la iglesia de San Miguel de Caltojar, pues aunque también estuvimos en Casillas de Berlanga visitando la iglesia mozárabe de San Baudelio, esta la dejaremos para cuando tratemos el tema mozárabe. Esta iglesia es de una magnificencia impropia del románico rural pues sus tres amplias naves y su espléndida cabecera hacen de ella una iglesia suntuosa. En el muro sur vemos su portada principal que es un claro remedo de alguna de las que hemos visto en iglesias zamoranas o en San Vicente de Ávila. En el tímpano de San Miguel de Caltojar no existe soporte central, lo que le confiere cierto aspecto de ingravidez donde vemos en el centro una pieza tallada con la imagen de San Miguel rematada inferiormente con un capitel pinjante. La talla del tímpano es bastante tosca y desproporcionada, ![]() Iglesia y portada de San Miguel de Caltojar Aunque las renovaciones posteriores en la cabecera nos impidan disfrutas de los tres ábsides que tenía originariamente, el ábside central sigue teniendo una grandiosa belleza en su composición. Se articula verticalmente en cinco calles donde tres ventanas de aspillera proporcionan iluminación a la capilla central. En la cornisa podemos ver dos órdenes de arquillos lombardos, tan frecuentes en el románico catalán que descansan sobre modillones de rollos. Cuando pasé al interior del templo me encontré con el clásico cartelito de que para sacar fotos había que tener permiso. Le pregunté a la buena señora que estaba de guía que a quién había que pedir permiso y me dijo que al señor cura, pero que como en esos momentos no estaba se lo podía pedir a ella. Me dejó sacar cuantas fotografías quise del interior y por último cuando terminé no quiso cobrarme ni un céntimo por el favor. ¡¡ Muchas gracias señora !! ![]() ![]() Más fotos del interior y exterior de San Miguel de Caltojar Bueno se me olvidaba que en Rioseco de Soria donde nos hospedábamos tambien hay una iglesia que aún conserva algun resto románico en su cabecera y una buena pila bautismal en su interior. ![]() Ventana y canecillo del ábside, de los pocos elementos románicos que quedan en Rioseco 5月8日 SEGUNDA ETAPA De Calatañazor a San Esteban de Gormaz Madrugamos el segundo día, pues teníamos pensado visitar Calatañazor, La Fuentona de Muriel, el sabinar de Calatañazor y algunas iglesias románicas en San Esteban de Gormaz. La primera visita será a Caltañazor; "donde Almanzor perdió el tambor" y tuvimos que ir pronto para intentar aparcar pues el día anterior estuvimos allí y tuvimos que desistir, pues era tal la aglomeración de gente que los coches, autobuses y caravanas estaban aparcados hasta por los prados del entorno. Calatañazor, donde la leyenda dice que "Almanzor perdió el tambor" Entramos en Calatañazor, creo que es el pueblo más medieval de esta medieval provincia que milagrosamente se conserva en su mayor parte como era hace cientos de años. No se como, pero el caso es que ha sido conservado. Puertas de cuarterón con sus antiguos herrajes al lado de otras de traza moderna, las chimeneas cónicas de chozo de pastor cubiertas a teja partida, pavimento de canto de río rodado, etc. Las calles pendientes y tortuosas, con estas casas tan pintorescas que tienen todas el mismo carácter, sin que nada desentone en el ambiente, forman un conjunto arquitectónico bello, agradable y armónico. Construidas de barro y toscos maderos de enebro, dándoles un aspecto que sólo aquí podemos encontrar. Viejas puertas de cuarterón y chimenea de chozo de pastor se ven en todo Calatañazor El pueblo es de lo más pintoresco que puedas imaginarte y al verlo rodeado de murallas en donde destaca su enorme iglesia de Santa María cuyo ábside hace también de fortaleza, parece que vamos a entrar en una gran ciudad medieval llena de palacios y caserones, pero nada más lejos de la realidad. Al final de la calle principal, tenemos el Castillo, semiderruido, a cuyo pie se apiñan grandes peñascos. Las ruinas que aún perduran y que hoy podemos contemplar, son la Torre del Homenaje, que parece haber sido recientemente restaurada, algunos lienzos de mampostería y un par de cubos y varios tambores de la muralla circundante. ![]() Torre del Homenaje y uno de los lienzos que aún se conservan del castillo Por último vamos a visitar su iglesia de Santa María que tiene su origen románico, aunque de su primitiva fábtica solo se conserva el muro occidental donde se abre la portada de arco de medio punto con dos arquivoltas sobre sendas columnas coronadas por buenos capiteles. En este muro podemos ver un óculo decorado con baquetón, y el alfíz rectangular que enmarca el arco la portada, como era habitual en las construcciones árabes. Portada y óculo de la iglesia de Santa María Bajamos del pueblo hacia el aparcamiento y justo al lado podemos contemplar la ermita de la Soledad, situada extramuros, que aunque ha sido muy restaurada todavía nos muestra intacto el ábside y la puerta del muro norte en donde han desaparecido las columnas que tenía antiguamente, pues ahora solamente vemos las jambas. En el ábside se conservan dos puertas tapiadas que fueron abiertas con posterioridad (en el siglo XVII). Dos columnas de fuste continuo dividen el semicírculo en tres calles en cada una de las cuales se abre una sencilla ventana de medio punto con arquivolta decorada con dientes de sierra. Tanto los capiteles como los canecillos que sujetan el alero tiene una magnífica talla, destacando en particular una figura que representa a un músico sedente ![]() Ermita de la Soledad y uno de los relieves de los muros Aún pudimos ver en las afueras del pueblo las ruinas de una pequeña ermita advocada a San Juan Bautista. Lo poco que queda de la antigua construcción de una sola nave, presbiterio, ábside y espadaña. Lamentablemente sólo quedan algunos despojos conviviendo con toda clase de vegetación, pues árboles de regular tamaño campean a sus anchas en lo que antes fue la nave. Aún conserva en bastante buen estado la portada de medio punto que luce una sencilla decoración, parte de los muros y lo que queda de lo que fue la espadaña. ![]() Ruinas de la ermita de San Juan y la portada Desde aquí nos fuimos hasta la Fuentona de Muriel no sin antes darnos un largo paseo por el Sabinar de Calatañazor, que es uno de los bosques de sabina mejor conservados del planeta. Una mancha verde pura, la más pura de Soria. Pero como aún nos quedaba mucho por andar seguimos camino hasta la Fuentona de Muriel. Ya habíamos estado aquí hace unos años y habíamos hecho el recorrido desde el centro de información situado aproximadamente a un kilómetro, pero esta vez Juani se conoce que aún tenía ganas de andar y aparcamos el coche en el mismo pueblo de Muriel y nos caminamos los cerca de tres kilómetros (seis con la vuelta), que hay hasta la Fuentona. Es sin duda uno de los más hermosos y paradisíacos parajes de he visto y creo que de esto entiendo algo. La limpísima y sugerente laguna del nacedero del río Abión, que después de regar y convertir en fértil huerta las vegas de la Tierra del Burgo, cede sus aguas al río Ucero. Comienzo del sendero y una de las muchas pequeñas lagunas que encontramos por el camino Desde aquí nos vamos a San Esteban de Gormaz, pues allí nos esperan las iglesias de San Miguel y El Rivero, pues aunque hemos viajado y caminado bastante, aquí los días dan para mucho ya que a las nueve de la tarde todavía lucía un sol espléndido. Fuimos en primer lugar al Parque del Románico para cumplir un encargo de nuestro sobrino Pablo para la directora del centro y aunque estuve viendo todas esas extraordinarias maquetas de iglesias románicas de Castilla y León, que quereis que os diga, en particular no me llenaron demasiado, a mi lo que me gusta es ver y palpar esas viejas piedras de los edificios románicos cuanto más viejas mejor, pues aunque sea un poco raro, lo que más me pone del románico son algunas de las ruinas que tengo oportunidad de contemplar. Parque del Románico de San Esteban de Gormaz y una de sus maquetas (San Martín de Frómista) La siguiente visita será a la iglesia de Nuestra Señora del Rivero, más conocida como "El Rivero", todavía me acuerdo de la última vez que estuvimos que casi no la pudimos ver debido al intensísimo frío que casi nos congela. esta vez tuvimos más suerte y el día era espléndido. El aspecto que presenta este templo es consecuencia de las numerosas alteraciones que ha sufrido con el tiempo y que ha desfigurado por completo su fábrica original, aún así, debido al lugar en que se ubica forma una estampa preciosa con el paisaje. Lo que a mi me pareció más interesante fue su galería porticada formada por nueve arcos en su lado meridional y dos más en el costado oriental. Tiene una gran similitud con la de San Miguel, pero aqui en el Rivero los fustes son más altos y esbeltos y la piedra parece diferente. Los cimacios de los capiteles y las molduras de las pilastras están decoradas con flores de seis pétalos. ![]() Iglesia y galeria porticada de "El Rivero" en San Esteban de Gormaz Entre los capiteles que podemos ver en esta galería destacan; Personajes con el característico atavío del caftán de mangas largas; un animal que parece un león devorando a un cuadrúpedo; Sansón desquijarando al león; un músico tañendo un instrumento de cuerda; un ave con alas desplegadas picoteando a un animal apresado; un personaje con atuendo moruno... Capiteles de la galería porticada Como última visita del día tenemos la vecina iglesia de San Miguel, la más antigua de las románicas de la provincia y una de las más primitivas de toda Castilla. Erigida seguramente en el último cuarto del siglo XI es difícil precisar la fecha de su construcción, aunque es mas fácil saber la fecha de la galería porticada que se adosó poco después. En un canecillo situado bajo el alero podemos ver una figura representando a un monje que muestra un libro abierto en el que puede leerse la fecha: ERA MCXVIIII, lo que nos lleva al año 1081 de nuestra era. También podemos leer el nombre de su autor: JULIANUS MAGISTER FECIT. ![]() Iglesia de San Miguel en San Esteban de Gormaz y extraño sillar del muro occidental Se puede deducir que si según indica la incripción esta galería se concluyó en el año 1081, la iglesia tuvo que levantarse algunos años antes. Esta galería de San Miguel es con seguridad la primera galería porticada castellana. El templo lo forman una nave con ábside en la cabecera, la mencionada galería porticada, una escalinata que da acceso desde la calle y la torre, aunque creo que es claramente posterior al resto. Construido en mampostería con sillería en las esquinas y en su estilo se aprecia el primitivismo de esta edificación. Galería porticada y capitel de la iglesia de San Miguel Todavía tuvimos tiempo de acercarnos hasta Rejas de San Esteban donde pudimos contemplar dos templos particularmente valiosos. Están dedicados a San Ginés, el que hace de iglesia parroquial, y a San Martín el otro. La primera, fue románica en su origen pero, debido a diversas restauraciones sólo conserva de su antigua estructura la galería que fue adosada al muro sur y la puerta por la que se accede al templo desde este mismo pórtico. La galería está formada por seis arcos de los cuales cinco decansan sobre columnas de doble fuste mientras el arco que hace de entrada lo hace solamente sobre jambas. En los capiteles podemos ver diversos temas, como dos aves de largos cuellos; un cuadrúpedo enfrentándose a un león; en el tercero, la famosa escena de la barca; animales de aspecto felino, con patas muy largas; dos figuras humanas entre otras dos de animales; o un león atacando a una presa. Iglesia y portada de la iglesia de San Ginés en Rejas de San Esteban Muy cerca, bajando por una de las numerosas "callejas" del pueblo vemos la otra iglesia, la de San Martín. La existencia de estos dos templos nos puede dar una idea de la importancia que debió tener este lugar allá por el siglo XII, y al contrario que la de San Ginés, ésta se conserva mayoritariamente en su estado primitivo. Tiene un ábside semicircular, revocado, (de los que a mi no me gustan) en cuyo centro se abre una buena ventana románica con arco de medio punto y dos arquivoltas, la más interior de baquetón con una cenefa de pequeñas bolas y en la otra, la misma distribución pero aquí las bolas son de mayor tamaño. En los capiteles vemos en el izquierdo un águila con las alas desplegadas mientras que el derecho muestra leones afrontados. En la cornisa vemos algunos canecillos de rollos, volutas y vegetales. Galería porticada de San Martín Esta galería de San Martín, orientada al sur como es habitual, la forman siete arcos de medio punto que descansan sobre columnas de fuste cuádruple o doble dispuestos alternativamente. Los capiteles donde descansan los arcos son sencillos con decoración a base de motivos vegetales de hojas, palmetas y otros motivos. Tanto en el interior como el exterior los arcos llevan un guardapolvo o chambrana decorado con puntas de diamante. 5月5日 SENDERISMO Y ROMANICO POR SORIA El Cañón del Río Lobos Cueva Fría - San Bartolomé - Puente de los Siete Ojos Aprovechando el pasado puente de mayo nos fuimos a tierras sorianas a practicar nuestras dos aficiones favoritas, las rutas románicas y el senderismo. Han sido tres días demasiado intensos que hemos aprovechado al máximo. En cuanto a románico, hemos visitado, San Miguel y el Rivero en San Esteban de Gormaz; La Soledad, Santa María y San Juan en Calatañazor; San Martín y San Ginés en Rejas de San Esteban; Torreandaluz, Andaluz, Aguilera, Caltojar, Rioseco y como punto final Santo Domingo, San Juan de la Rabanera y el maravilloso claustro de San Juan de Duero en la capital. También tuvimos la oportunidad de visitar la iglesia mozárabe de San Baudelio de Berlanga con su magnífica colección de pinturas y la célebre palmera. Como dar cuenta de todo esto me va a llevar muchísimo tiempo y espacio lo voy a hacer en etapas y la primera será donde iniciamos nuestros recorridos, en el Cañón del Río Lobos. En San Leonardo de Yagüe tenemos que coger la desviación que nos llevará hasta Ucero por unos parajes verdaderamente preciosos, rodeados de pinos y sabinas y como la distancia es corta enseguida llegamos al Mirador de la Galiana, donde hacemos nuestra primera parada. ![]() El Cañón del Rio Lobos desde el Mirador de la Galiana Bajamos por una empinadísima y serpenteante carretera hasta el cruce del puente que da acceso al cañón para dejar el coche en el aparcamiento de Cueva Fría, pues aquí estaba cortado el tráfico debido a la multitud de coches, caravanas y autobuses que al igual que nosotros querían hacer parte de esta ruta. Teníamos dos opciones, una por cada lado del río, a la derecha la pista asfaltada que lleva hasta cerca de la ermita de San Bartolomé. Nosotros elegimos el sendero de la izquierda, de tierra, ya que estamos acostumbrados a andar por el monte, y ademas le daba más la sombra. El único problema es que hay que cruzar varias veces el río por unas grandes piedras, pero como el río baja poca agua lo haces sin ninguna dificultad. ![]() De estos puentes hechos con grandes piedras tienes que cruzar varios Tras una pequeña caminata de poco más de dos kilómetros llegamos a la explanada donde se ubica la ermita templaria de San Bartolomé. Cuando llegamos era tal la aglomeración de visitantes que por unos momentos me pareció que aquello era la romería de San Cipriano, donde cada 16 de septiembre nos reunimos en la campa de la ermita para honrar a nuestro santo patrón. El edificio que vemos se enmarca ya dentro de una etapa de transición del románico al gótico, pues aunque está planteado sobre un esquema románico, algunos elementos son ya claramente tardorrománicos o protogóticos. De este estilo es su portada que se abre en el muro sur, que presenta una elegante arcada muy apuntada de seis arquivoltas. ![]() Ermita de San Bartolomé y portada del muro sur Destaca el alto número de canecillos que recorren los muros de la ermita, algunos lisos, aunque en el brazo sur del crucero y en la fachada se decoran con motivos figurativos y geométricos. Algunas fuentes establecen una relación directa sobre las figuras de los canecillos, con el mundo templario y esotérico. En el tejaroz que cubre la portada hay un total de diez canecillos entre los que vemos; un hombre con un tonel, una cabeza humana, la letra H ( una letra muy representativa en el mundo iniciático templario), una cabeza de lobo, cuatro cabezas de personas formando una cruz y otro representa una cabeza con casco ¿Tal vez un templario? ![]() Canecillos del tejaroz de la portada Seguimos camino con dirección del Puente de los Siete Ojos, que dista poco más de ocho kilómetros de la ermita, pero claro, una cosa son las intenciones y otra las facultades. Pensando que habíamos dejado el coche en el aparcamiento de Cueva Fría y que después tendríamos que regresar allí, resulta que la caminata sería de diez kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, demasiados para nuestro cuerpo. Por lo tanto lo que hicimos fue llegar a un punto intermedio de unos cinco kilómetros y dar la vuelta, para al día siguiente llegar en el coche hasta el Puente de los Siete Ojos y hacer los cinco kilométros más otros cinco de vuelta en sentido inverso. Así que aunque fue en dos etapas hicimos el recorrido completo. ![]() Puente de los Siete Ojos en la carretera a Santa María de las Hoyas Como nota curiosa tengo que decir que en este segundo recorrido el río Lobos no le vimos por ningún sitio, bueno, lo que si vimos fue el cauce, pero agua, lo que dice agua, nada de nada. También otra cosa curiosa nos pasó en el camino de regreso que lo hicimos acompañados por un inmenso rebaño de ovejas, perros y pastor incluidos. Yo creo que en mi vida he visto tantas ovejas juntas, pero he de decir que el camino se nos hizo muchísimo más corto que a la ida. Rebaño de ovejas... y que conste que la que se ve en la foto no es el pastor Cansados, pero satisfechos por la experiencia vivida nos fuimos a descansar a nuestro alojamiento en Rioseco, y después de una refrescante ducha todavía nos dio tiempo a hacer unas visitas románicas en San Esteban de Gormaz, pero eso lo dejo para la próxima etapa de mañana, que por hoy creo que ya he dado bastante la lata. ![]() ![]() Alguna de las fotos sacadas en nuestro recorrido por el Cañón 4月21日 DE LA PASIEGUERIA A LAS MERINDADES Románico y Prerrománico en las Merindades de Burgos De nuevo retomamos nuestras caminatas por el románico burgalés aunque también lo hemos acompañado de una muestra de prerrománico que pudimos ver muy cerca de Espinosa de los Monteros. ![]() Iglesia prerrománica de Santa Eulalia y ventana del muro sur Esta vez el recorrido lo haríamos a través de los valles pasiegos, pues hacía bastante tiempo que no iba a la tierruca de mis abuelos, así que nos dirigimos hasta la Vega de Pas para coger el difícil puerto de Las Estacas de Trueba y bajar hasta Espinosa de los Monteros, donde muy cerca, apenas un par de kilómetros íbamos a hacer nuestra primera visita; la ermita prerrománica de Santa Eulalia que se encuentra en la pedanía de Santa Olalla. Tiene esta ermita importantes relaciones con el arte prerrománico asturiano y mozárabe. El templo es de una sola nave, cubierta a dos aguas y nada hace pensar cuando ves el exterior que estás ante un verdadero templo del estilo prerrománico, pues hasta la espadaña tiene ya pinta de románica, pero una vez en el interior te das cuenta de que sus arcos, sus muros, los capiteles donde descargan las columnas son auténticamente de ese estilo. Tiene dos inscripciones que yo no puedo descifrar, aunque espero que mi tocayo lo haga por mí. En una podemos leer algo así como" TELLU ABAFU " , la otra inscripción es bastante más larga y menos clara su lectura. ![]() Arcos del interior de la iglesia e inscripción en una de las pilastras A continuación nos dirigimos hasta el pueblo de Butrera, cuyo núcleo urbano se esparce en la ladera de la montaña. La iglesia dedicada a Nuestra Señora de Septiembre ( o de la Antigua) como también se la llama, se asienta en la zona llana, rodeada por fincas y tierras de labor. El edificio que contemplamos presenta nave de cruz griega, siendo el ábside uno de los elementos más destacados del conjunto. Está articulado por medio de cinco paños mediante cuatro contrafuertes prismáticos. En cada una de las calles del semicírculo absidial se abre una ventana de arco de medio punto. ![]() Iglesia de Nuestra Señora de Septiembre de Butrera En la ventana izquierda, mutilada con la construcción de la sacristía, sólo podemos ver la mitad, el resto lamentablemente fue destruido con la obra. En la del centro contemplamos una arquivolta muy original; diez cabezas humanas inexpresivas están rodeadas de otras tantas serpientes. Pocos motivos románicos son tan inquietantes como las cabezas humanas que no representan a nadie, cabezas sin identidad, de las que se ha eliminado cualquier rasgo específico. Un bonito tímpano de dientes de sierra ha sido en parte también destruido, quizá para que entrara más luz al interior. ![]() Arquivolta de la ventana central con la extraña decoración y el tímpano semidestruido. A la derecha vemos otra ventana también muy llamativa pues del tímpano sale una extrañísima cabeza de animal que ha debido ser puesta con posterioridad y que yo no entiendo muy bien el significado que puede tener ni quien tuvo la "feliz" idea de incrustarlo ahí. Aún tiene otra ventana más a la derecha, pero se la ve mucho más sencilla. Lo más importante son sus dos capiteles que representan unas máscaras cuya similitud con unas que he visto en el muro de Santa María de Bareyo me hace pensar que quizá aquí trabajaron los mismos canteros que lo hicieron en la iglesia de nuestra tierra. ![]() Ventana con extraña figura en el tímpano Ventana tristemente mutilada Pero sin duda lo que más me impresionó de esta visita a Butrera son los extraordinarios canecillos que sujetan el alero del ábside, casi diría que son los canecillos más perfectos que he visto en mis largos recorridos románicos, por la calidad de su labra y lo acertado de sus esquemas compositivos; los acantos, la lucha de Sansón y el león, el grifo, las figuras humanas, el pensador, etc. sobre todo los que sujetan la cornisa de la calle sur del ábside. ![]() Algunos de los canecillos del ábside de Butrera La portada se ubica en el lateral a los pies de la nave y ahora parece que ha perdido su antiguo esplendor, pues se encuentra bastante deteriorada, sobre todo sus capiteles que se encuentran en muy mal estado, pero aún podemos apreciar en ellos un guerrero y aves afrontadas. Al exterior en el muro cercano al atrio hay un gran relieve muy deteriorado y tosco, que representa a Adán y Eva en el Paraiso. Por encima de ellos un árbol extiende sus ramas cargadas de manzanas. ![]() Portada de la iglesia de Butrera y relieve de Adán y Eva Aprovechamos los bancos que hay en el entorno de la iglesia para dar buena cuenta de nuestra comida y después de una buena sobremesa emprendimos camino de regreso, pues aún nos quedaban por visitar, Torme, Escaño y Puentedey, que aunque ya nos son conocidas y no demasiado interesantes, como nos cogen de paso, aprovechamos para ampliar nuestro archivo de fotos. La iglesia de Torme está dedicada a San Martín y se ve que el templo ha sufrido numerosas restauraciones que han dejado al edificio con una amalgama de diferentes estilos, pero aún conserva un buen ábside románico del siglo XII que además ha sido restaurado recientemente. En la calle central se abre una buena ventana románica con arquivolta de baquetón y guardapolvo de ajedrezado. Dos toscos capiteles coronan coronan sendas columnas de enorme grosor. ![]() Ábside y ventana central de la iglesia de Torme Como esta iglesia tiene muy poco que ver, enseguida seguimos camino de Escaño para visitar su iglesia de San Salvador. Se trata de un templo de una sola nave y cabecera semicircular con falso crucero sobre el que se elevan restos de una torre. Conserva casi todos los elementos románicos originales, aunque a mediados del siglo XX sufrió un derrumbe por la fachada norte, siendo posteriormente reconstruida. Se conservan los canecillos tanto en los muros de la nave como en la cabecera, casi todos son motivos geométricos y una inscripción en latín del año 1121. La portada original está situada al oeste y es de sencilla factura con pocos elementos decorativos ![]() Iglesia de San Salvador de Escaño y ventana abierta en el muro sur. Cabalgando sobre el río Nela en una roca taladrada por él, nos encontramos con Puentedey (Puente de Dios). esta roca es una gruesa plataforma caliza, agujereada por la corriente, habiendo conseguido formar un gran boquete. Encima mismo se situa la iglesia de San Pelayo. Puentedey o Puente de Dios gruta natural excavada por el río Nela Muy poco de románico tiene esta iglesia de San Pelayo, tan sólo vemos un tosco tímpano y apenas cuatro canecillos muy sencillos en un muro. El tímpano representa la lucha de un caballero armado de espada con una extraña serpiente con dientes. Tan sólo estos elementos son los que quedan de lo que en origen fue un templo románico. Tímpano de la iglesia de Puentedey Por último fuimos a hacer la acostumbrada visita turística, esta vez al extraordinario paraje de Ojo Guareña, un gran complejo kárstico que por su importancia está declarado Monumento Histórico artístico. Justo debajo de la ermita de San Bernabé se encuentra el famoso "ojo" o sumidero, bello paraje natural donde se introduce el río Guareña en la roca caliza. Hasta allí bajamos dando un paseo, por una senda en bastante buen estado, aunque el principio y el final son poco aptos para los que ya tenemos cierta edad, pues en algunos sitios gracias a que Juani tiene muchas fuerzas y me daba la mano para subir o bajar, pues sino quizá me hubiese tenido que volver. Ermita de San Bernabé y el maravilloso paraje de Ojo Guareña Esto es todo por hoy, espero que podamos seguir disfrutando de nuestros recorridos románicos ahora que empieza a venir el buen tiempo. 2月15日 ASTURIAS 5Cabrales y Peñamellera Esta vez la ruta propuesta por Luis Antonio, era para conocer los poquísimos templos románicos que nos quedan por visitar en el oriente de Asturias. Ya se nos han acabado las rutas de las mejores iglesias asturianas, por lo que en nuestros recorridos actuales nos conformamos con poder contemplar aunque solamente sea un par de capiteles o una portada mediana. Pero eso no quiere decir que no aprovechemos bien nuestros viajes, pues últimamente se nos están dando bastante bien algunas ruinas muy interesantes de algunos templos y he de decir que estas ruinas de las que apenas quedan elementos, son mi debilidad. Si hace unas semanas nos encontramos con las magníficas ruinas de la iglesia de Santa María de Tina en Pimiango, ayer, en ambas Peñamelleras, la Alta y la Baja, pudimos contemplar lo que queda de un par de edificios románicos muy interesantes, por no decir extraordinarios, sobre todo uno. Empezamos nuestra ruta en Arenas de Cabrales, donde en un magnífico paraje al lado del río y rodeada de centenarios tejos, se encuentra la iglesia de Santa María de Llas, de la que apenas queda algún elemento románico por el exterior, como la portada y creo que nada más. Me he hecho el firme propósito de pasar de puntillas por estas iglesias restauradas con las nuevas técnicas de los arquitectos asturianos, con ese "bonito, para ellos", enfoscado de color siena, que aunque dicen que era como primitivamente se decoraban las iglesias románicas, prefiero dejarlo para ellos, pues a mí, donde estén unas buenas y viejas piedras que me quiten todo lo demás y os aseguro que por más explicaciones que me den no conseguirán apearme del burro. ![]() Perdonadme pero prefiero poner la foto de las ovejas del entorno que una iglesia enfoscada Seguimos camino y enseguida nos encontramos con el pueblo de Arangas y en este punto Marisa y Juani, deciden apearse del coche y subir andando hasta el próximo pueblo de Alles, pues aunque habíamos venido todo el camino rondando los 0º, en estos momentos lucía un espléndido sol y la temperatura habia mejorado muchísimo. Cuando llegamos a Alles, no creais que nos salió a recibir el alcalde, pues nosotros somos poco importantes, pero lo que salió a recibirnos nos causó mayor impresión y alegría. Unos preciosos gatitos que correteaban junto a las casas del pueblo y que no pusieron ningún impedimento a que Marisa les acariciara y jugara con ellos. No hubo forma de convencer al dueño para que nos dejara llevarlo a Torrelavega En Alles, capital del Conceyu de Peñamellera Alta, a muy poca distancia del pueblo, después de caminar unos quinientos metros por una especie de cambera, nos encontramos con las ruinas de la iglesia de San Pedro de Plecín, ruinas consolidadas que todavía dejan ver el magnífico porte de esta iglesia de origen románico tardío, que aún mantienen en pie, casi completa su fachada meridional donde puedes contemplar una magnífica portada adornada con buenos capiteles y una no menos extraordinaria ventana de arcos lobulados que al menos a mi no me pareció propia del románico asturiano, sino más bien como algunas que hemos visto por Zamora y Palencia. En origen esta iglesia era de planta rectangular de una sola nave cubierta con bóveda de cañón y cabecera semicircular y de la que hoy, como he dicho, sólo queda reconocible la fachada sur. Fue levantada probablemente sobre un antiguo lugar de culto precristiano y fue erigida en el último cuarto del siglo XII, sobre una capilla prerrománica de planta rectangular. ![]() Esto es lo poco que queda de la iglesia de San Pedro de Plecín, pero, ¿A que merece la pena? El templo fue ampliado por el costado oeste en el siglo XIII y reformado y dotado de un pórtico en el siglo XV. En el XVI se adosó una capilla funeraria en el lado norte y en 1787, con la erección de un nuevo templo parroquial en el núcleo de Alles, fue abandonada. El templo tiene nave única y ábside semicircular precedido de tramo recto presbiterial. En su flanco sur se abre la portada principal. El ábside está realizado a base de sillares de piedra arenisca, también usada en la portada. La nave es de mampostería caliza y la cabecera se cubría con bóveda de cañón y la nave debía presentar cubierta de madera. La portada sur reposa sobre un zócalo y se protege con tejaroz. Se compone de cuatro arquivoltas ligeramente apuntadas, sobre las que corre un guardapolvo decorado de nido de abeja, al igual que la línea de imposta que las sustenta. Esta lleva también labradas flores de cuatro pétalos inscritas en círculos. Las arquivoltas muestran distintos elementos ornamentales, (mediascañas, taqueado y medios círculos). Los capiteles conservados son cinco, troncocónicos y están muy deteriorados. Están decorados con motivos vegetales con tres pisos de hojas de acanto, caballeros en actitud de lucha, dos personajes con ropas talares y diversos seres fantásticos, como, sirenas de larga cola, grifos y centauros. Se apoyaban en fustes monolíticos, hoy desaparecidos. ![]() Portada principal y algunos capiteles que como se ve carecen de fustes de apoyo A su derecha se abre una pequeña ventana de saetera y está enmarcada con un guardapolvo ajedrezado, una arquivolta moldurada y un arquillo pentalobulado. Reposa en una imposta decorada con motivos vegetales, los mismos que ornan también el capitel derecho. En el capitel izquierdo podemos ver dos animales fantásticos y en el tímpano, una representación del Salvador. Se conservan cinco canecillos de fines del siglo XII todos muy deteriorados. Estos canecillos llevan una decoración de animales, músicos y figuras humanas. En la ampliación del templo llevada a cabo en el siglo XIII colocaron una portada en el muro oeste del templo, esta es de dos arquivoltas apuntadas con un guardapolvo liso. ![]() Ventana conservada en el muro sur, con los extraños arquillos pentalobulados Esta iglesia ya figuraba en el <<Libro Becerro>> de don Gutierre, de la catedral de Oviedo en 1385, constando como abadía. En una excavación de 1991 se hallaron restos de la necrópolis y se dedujo que la iglesia podía remontarse al siglo XII. Si las piedras de estas ruinas pueden llegar a embelesarte, más lo harán sin duda los magníficos paisajes que puedes contemplar desde los alrededores, sobre todo si miras hacia la gran mole del pico de Peñamellera y si no hacia el macizo de los Picos de Europa, por lo que alejarte de este lugar nos costaba mucho. Dando unas vueltas, no exentas de peligro, por los alrededores de San Pedro, puedes sacar buenas fotos desde distintas perspectivas de la portada, ventana, etc. pero con muchísimo cuidado para no resbalar y rodar terreno abajo. ![]() ![]() Una vez concluida nuestra visita emprendemos camino de regreso a Alles Como ya se estaba haciendo hora de comer nos dirigimos hasta el pueblo de Alevia, ya en las cercanías de Panes, un pueblo enclavado en todo lo alto desde el que podriamos contemplar todo el valle, respirar aire puro y dar buena cuenta tranquilamente de nuestro avituallamiento. Además creiamos que íbamos a encontrar una iglesia en la que aún se conservaba algún resto románico. A las afueras del pueblo encontramos la iglesia de San Juan Bautista, pero cuando llegamos a ella pudimos comprobar que las informaciones habian fallado, pues nos encontramos con un templo, antiguo sí, pero sin ningún elemento románico. Lo más parecido era parte de la espadaña y una pequeña puerta de arco muy apuntado en el oeste, ya de estilo claramente gótico. Preguntamos en el pueblo, por si nos habíamos equivocado, pero no, esa era la iglesia antigua, pues la otra que hay en el pueblo es todavía más moderna. ![]() Aunque no encontramos románico, al menos no perdimos el tiempo A continuación nos dirigimos a Panes para visitar otras ruinas, esta vez eran los restos de la iglesia de San Juan de Ciliergo, que innumerables veces habíamos visto desde la carretera en nuestros recorridos hacia Potes pero que nunca habíamos parado a visitarla y la verdad es que merece la pena, no sólo por las ruinas en sí, sino por el entorno donde se encuentra ubicada, dentro de un grandísimo parque que ha sido acondicionado recientemente en las proximidades del río Deva y que tras recorrer una preciosa senda entre árboles, vacas y caballos, llegas hasta las proximidades de la iglesia. ![]() Ruinas de la iglesia de San Juan de Ciliergo en Panes Tengo que decir, que el impresionante entorno del que están rodeadas las ruinas, no tiene nada que ver con el abandono total en que se encuentra el templo, pues ves crecer la hiedra y los helechos por doquier. El ábside ha sido aprovechado por alguna persona sin techo para poder pasar las noches a cubierto, cosa que no me parece mal, pues al menos sirve para algo. A un lado te encuentras con una especie de camastro hecho con cartones y varias latas desparramadas por el suelo y al fondo lo que puede ser una hoguera para calentar a los moradores. Al menos alguién utiliza las ruinas de esta iglesia, ya que quien debiera ocuparse de ella parece que la tiene en el más completo abandono. ![]() Para cortar el frio viento de poniente, han acumulado varias piedras, que a nosotros nos parecien por su forma, los restos de una pila bautismal, aunque de época indefinida debido a su falta total de decoración, pero se puede apreciar perfectamente la forma de su cuba y el rebaje para incrustarla en la base. Además, al otro extremo de la nave, cubierta de helechos, hiedra y raices, podemos ver lo que sin duda se trata de la base de la pila bautismal. ![]() Restos de lo que creo fue una pila bautismal y su base Bueno, ahora voy a contar las cosas buenas, que también las tiene. Se trata de un templo de origen románico, de finales del siglo XIII, que fue incendiado durante la Guerra Civil. En su origen fue un templo de planta rectangular y una sola nave y cabecera recta cubierta con bóveda de cañón, en cuyo lado sur se abre una ventana saetera. En el muro del hastial occidental se ubica una esbelta espadaña de dos troneras bajo la cual se situa una sencilla portada sin decoración. En lo que todavía se conserva destaca un interesante arco del triunfo y sus capiteles decorados con grandes hojas nervadas, palmetas y una extraña máscara sonriente. La nave tiene puerta a los pies, ligeramente apuntada y observamos que tiene la clave algo descentrada. En el muro sur vemos otra puerta, aún más estrecha, recercada de sillares con algunos restos de pintura. En la nave ha desaparecido el tejado y en algunos muros, así como en el ábside todavía apreciamos restos de enlucido pintados con rayas. ![]() Espadaña de dos troneras y uno de los capiteles del arco triunfal El arco del triundo apenas podemos verlo por la espesa vegetación que le cubre, pero todavía podemos distinguir dos arquivoltas, la interior lisa y la exterior decorada con hojas. Posee cuatro capiteles, dos a cada lado, tallados con hojas nervadas, excepto el primero de la izquierda en el que vemos una máscara monstruosa. En este lado izquierdo han desaparecido los fustes de las columnas que sostenían los capiteles. El interior de la cabecera esta cubierto con bóveda de cañón que arranca de una sencilla imposta corrida. Esta bóveda conserva restos del enlucido, con escasos trazos de pintura de color rojizo, imitando a los sillares. En la puerta del muro sur por el interior observamos un perfecto arco de medio punto, que por el exterior se convierte en apuntado. ![]() Puerta de poniente y muro sur de la nave de San Juan de Ciliergo Todavía nos dio tiempo para acercarnos hasta el pueblo de Cimiano, en la proximidades de Panes para visitar su iglesia de Nuestra Señora de Espioña. No es fácil ni mucho menos dar con la ubicación de esta iglesia pues se encuentra en una hondonada a las afueras del pueblo, y si no llegamos a preguntar a la gente del lugar, quizá aún la estaríamos buscando. En este pueblo pudimos apreciar nuevamente la diferencia de actitud y de trato que tienen los asturianos con quienes queremos visitar sus templos. Aquí todo son facilidades y las llaves ni siquiera tienes que pedirlas, sino que te las ofrecen pues están orgullosos de que gentes venidas de otras lugares se interesen por sus templos, no como en Cantabria y en algún otro sitio, que son muy escasas (salvo contadas excepciones) las iglesias las que puedes fotografiar por el interior. ![]() Iglesia de Nuestra Señora de Espioña en Cimiano Nos encontramos ante un templo que tanto exterior como interiormentre conseva muy pocos elementos románicos y que no hace mucho tiempo ha sufrido una gran restauración a juzgar por la ostentosa placa que luce en su muro sur donde el ministro de la época y el alcalde del concejo presumen de ello. Por el exterior salvo la espadaña y una saetera en el centro de su cabecera plana que parece lo más antiguo del templo, nada queda de la época románica, no así en el interior que conserva todavía su primitivo arco triunfal que descansa en capiteles románicos, pero de una labra muy tosca. ![]() Interior de la iglesia de Nuestra Señora de Espioña Aqui termina nuestro recorrido de hoy por el románico asturiano, aunque no nuestro viaje, pues aún tuvimos tiempo cuando regresábamos a nuestra tierra para acercarnos a contemplar la torre medieval de Cabanzón, la iglesia de Labarces que aún conserva una docena de buenos canecillo románicos y acercarnos hasta el Monte Corona a visitar sus dos ermitas (no románicas) de San Antonio y San Lorenzo y ampliar nuestra colección de fotos con venado incluido. Al final, como era el día de San Valentin llevamos a nuestras santas sufridoras a tomar unos chocolates con churros a Santillana del Mar. ![]() Ermitas de San Antonio y San Lorenzo en el Monte Corona 2月1日 ASTURIAS 4 Románico en Gijón y su comarca La ruta preparada para hoy nos llevará por la comarca de Gijón que aunque no es muy rica en edificios románicos, al menos tiene alguno que merece la pena visitar, por lo que esta vez tenemos que madrugar un poco más pues la ruta va a ser larga (más de quinientos kilómetros) y no sabemos muy bien lo que nos vamos a encontrar pues al contrario que en otras ocasiones esta vez la información que tenemos es bastante escasa, dado que últimamente nos estamos dedicando a visitar templos casi desconocidos en pueblos que no vienen siquiera en el mapa, pero con un buen GPS todo se soluciona. Salimos de Torrelavega con una mañana bastante gris pero sin lluvia, cosa rara en estos días, pero todo fue abandonar Cantabria y a los pocos minutos comienza a llover, al principio, suave, pero al final... luego dicen que en Cantabria siempre está lloviendo, pero nosotros hemos cogido en Asturias las mayores "mojaduras románicas" que recuerdo, aunque en esta ocasión sólo fue por la mañana porque la tarde fue expléndida de sol y la pudimos aprovechar bien No tardamos mucho en llegar a nuestra primera visita, pues a pesar de haber recorrido casi 180 km., lo hacemos por autovía. Cuando llegamos a Pola de Siero, cogemos dirección de Gijón y ahora venía lo más difícil, encontrar la ubicación de la iglesia de San Juan Evangelista de Fano que iba a ser donde comenzaríamos la ruta del día. No es que yo tenga manía a las carreteras comarcales asturianas, pero acostumbrado a las que tenemos en Cantabria, me parecen autovías comparadas con éstas, así que con paciencia cogemos estrechísimos y mal acondicionados caminos intentando que el GPS nos diera alguna pista, pero éste se negaba a trabajar. Al fin llegamos a un cruce con un cartel que indicaba "Parroquia de Fano". Bueno, pienso, ya hemos llegado, pero resulta que aquí en esta tierra lo que para nosotros son municipios aquí se llaman parroquias. ![]() Iglesia de San Juan Evangelista de Fano Llegamos a lo que creiamos que era la iglesia que buscábamos pero por más vueltas que dimos a su alrededor no veíamos nada que pareciera románico salvo un extraño relieve incrustado en un muro. Ya nos ibamos, pensando que nos habían engañado, cuando vimos a una señora y la preguntamos si esa era la iglesia. Nos dijo que no, que la otra estaba a unos dos kilómetros, así que al menos no habíamos perdido el tiempo. La iglesia de San Juan Evangelista de Fano es un templo que ha sido renovado casi por completo, sólo su fachada occidental parece románica y en ella se abre una buena portada con arco de medio punto y arquivoltas decoradas que descansan en espléndidos capiteles tallados con motivos vegetales, animales y humanos. El actual templo fue fundada en 1145 y es del tipo popular asturiano, de una única nave con cabecera rectangular. en su origen según parece perteneció a un Priorato dependiente del monasterio de San Vicente de Oviedo, al menos hasta el siglo XVI. Como digo sólo conserva de su fábrica original el muro del oeste con la portada bajo pórtico que curiosamente está colocado por debajo del tejaroz de esta portada, que esta formada por cuatro arquivoltas cubiertas por guardapolvo decorado que están sustentadas por ocho capiteles. ![]() Buenos capiteles que podemos observar en la portada Aprovechando que unas señoras venían limpiar la iglesia pudimos acceder a su interior pero pudimos comprobar que ha sido modificado totalmente y nada queda de su aspecto original, salvo el referido muro occidental que han tenido la buena idea de dejarlo con la sillería al descubierto por lo que todavía podemos ver el arco de la portada original por el interior. Seguimos hasta Castiello de Bernueces y más de lo mismo, vueltas y más vueltas para encontrar la iglesia de San Miguel de las Dueñas y gracias a la buena gente que vamos encontrando en el camino que nos va dando indicaciones. Al fin damos con la ermita que está ubicada en un precioso lugar, solitaria, junto a un antiguo lavadero, para que se pueda contemplar mucho mejor su belleza. La primera impresión que tengo al ver esta pequeña ermita es que me encuentro en mi tierra pues la similitud de esta ermita con la de San Román de Escalante es extraordinaria, salvo que esta tiene un pórtico adosado al muro occidental y una magnífica ventana en el ábside, pero por lo demás se parecen como dos gotas de agua. ![]() Ermita de San Román de Escalante Ermita de Castiello de Bernueces Aquí nos encontramos con lo que tal vez sea la manifestación más sugestiva del románico popular gijonés, San Miguel de las Dueñas. Esta encantadora ermita se alza en medio de la hermosa campiña, en un paisaje de praderías y suaves ondulaciones y tiene en su humilde sencillez su mayor belleza. Fue restaurada en el año 1967, pero no se alteró ni un ápice su estructura primitiva, por lo que podemos hacernos cierta idea de lo que era un templo de carácter rural. Es un edificio de pequeñas proporciones con las características estructurales ya conocidas: nave única y ábside semicircular precedido de un tramo recto. Lo más interesante del exterior que es lo que pudimos ver, es la armoniosa ventana del ábside, formada por dos columnillas con capiteles labrados con motivos vegetales que sostienen una arquivolta con dientes de sierra sobre una linea de impostas igualmente decorada. ![]() Ventana y capitel derecho que se abre en el centro del ábside A su lado, en perfecta armonía con la iglesia y con todo el entorno, se halla un antiguo lavadero junto a un gran laurel. La belleza del lugar, el sosiego que inspira el entorno y el propio interés artístico de la ermita hacen de esta visita una de las más atractivas de todo nuestro itinerario. ![]() ![]() Otras tomas de la ermita de San Miguel de las Dueñas A continuación nos dirigimos a visitar la iglesia parroquial de Santa María de Piedeloro, donde podremos contemplar el templo medieval más importante del concejo de Carreño. Su fábrica es de estilo románico tardío de finales del XII y comienzos del XIII. Conserva su nave románica, a la que en el siglo XIV se le añadió una nueva capilla cubierta con crucería aquitana en sustitución del primitivo ábside. De aquella época datan la actual cabecera cuadrada, el pórtico que rodea las fachadas occidental y meridional y la sacristía adosada al lado sur. Se conservan las portadas meridional y la occidental, ésta, con abundante talla en capiteles, cimacios y arquivoltas. Este templo es una de los escasos ejemplos del románico asturiano con tres portadas. La norte está tapiada actualmente, mientras que la sur presenta un arco algo apuntado con doble arquivolta que apoya en impostas de decoración geométrica, columnas y capiteles. La portada principal, abierta en el muro occidental adquiere mayor desarrollo arquitectónico y se decora profusamente. ![]() Portada principal de la iglesia de Santa María de Piedeloro Las tres arquivoltas están molduradas con boceles y con zig zag y descansan sobre columnas de basa ática y fuste monolítico cuyos capiteles del lado izquierdo representan de exterior a interior: caballos afrontados en torno a un árbol, aves apicadas y motivos geométricos adaptados a la cesta. En el lado derecho: hojas lanceoladas y nervadas y las volutas vegetales apomadas muy repetidos en diferentes templos de la zona. Sobre la portada se halla el tejaroz, compuesto por metopas y canecillos de factura muy sencilla y con motivos florales y geométricos. Gracias a un amable vecino que se acercó nada más vernos llegar pudimos ver el templo por el interior, el cual observamos que ha sido muy remodelado, tras resultar destruido durante la Guerra Civil. Una bóveda de cañón con lunetos y arcos fajones sustituye a la primitiva cubierta de madera de la nave. La zona de la cabecera se cubre con bóveda de arista, destacando los nervios que descansan sobre cuatro ménsulas distintas, decoradas con motivos vegetales y geométricos. En la clave vemos un gran medallón circular en el que aparecen cuatro personajes toscamente esculpidos y con la Virgen María, sedente sobre un trono, representada en el centro. Lo más interesante de esta iglesia es su portada principal con sus arquivoltas y capitelesTambién en el arco triunfal podemos ver buenos capiteles con decoración vegetal, pero esto es lo único que desgraciadamente se ha podido conservar de románico en todo el interior del templo, pero a pesar de ello, estos capiteles, tres a cada lado, presentan una bella decoración ![]() Capiteles de la portada principal ![]() Clave de la bóveda y curioso atril del evangelio Por último nos dirigimos hacia Logrezana donde efectuaremos la visita final de nuestra ruta de hoy a su iglesia de Santa María la Real, que según los informes de que disponía Luis Antonio, era una amalgana de estilos diferentes que su párroco D. Manuel Martínez había ido reproduciendo en piedra. Son innumerables escenas y figuras en relieve que por lo visto proceden de modelos románicos y prerrománicos y que podemos apreciar por todos los lados del templo. Esperábamos encontrarnos con algo irreal y de mal gusto, pero he de reconocer que aunque en principio me pareció algo irrespetuoso con el románico, al final y más después de contemplar con detenimiento las fotografías, ves el esfuerzo que este cura ha hecho durante tantísimos años en una obra que quizá nos guste más o menos ( a mí al principio no me gustaba ni un pelo), pero hay que reconocer que el trabajo ha sido extraordinario. Esta iglesia de Santa María la Real tiene su origen en el monasterio del mismo nombre, otorgado por el rey Ordoño II a la catedral de Oviedo el año 857, y se halla en el mismo sitio de su primitivo emplazamiento. Conserva la portada oeste en la que destacan los motivos vegetales de sus capiteles y su color verde, que no es más que óxido de cobre ![]() Iglesia de Santa María la Real de Logrezana He de reconocer que a mi en principio me pareció un atentado contra el estilo románico, pero después de haber comprobado las opiniones de gente mucho más experta que yo en esto del románico, he empezado a ver el lado bueno de esta construcción y que, aunque no muy ortodoxa quizá tenga su encanto, que yo en principio no veía. De todas formas, para gustos se han hecho los colores y cada uno puede tener su respetable opinión y la mía reconozco que ha cambiado. De estilo románico sólo pudimos ver una buena portada en el muro oeste, hoy cubierta con el pórtico, una bella ventana en el muro sur, que fue llevada desde el primitivo ábside en una de las rehabilitaciones del siglo XVII. Está decorada con círculos enfilados y en zig zag y guardapolvo de ajedrezado, sostenidos por dos colunmas de fuste liso coronadas por capiteles. . ![]() En el atrio o pórtico vemos esculpidos los rostros de algunos de los últimos Papas Para que cada cual se forme sus propias opiniones no me queda más que poner algunas fotos de las que pude sacar de esta iglesia de Santa María la Real de Logrezana. ![]() ![]() ![]() ![]() Esto es todo lo que dió de sí nuestro viaje por el románico de la comarca de Gijón. 1月18日 ASTURIAS Seguimos en Asturias Aprovechando otro de los pocos, pero espléndidos días de sol que estamos disfrutando últimamente, nos trasladamos de nuevo a nuestra vecina Asturias para seguir visitando el románico que aún nos queda por ver por esos lares, además de realizar extraordinarias rutas turísticas por las inmediaciones, pues aunque no lo parece, "no sólo vivimos de románico". Esta vez nos tocó de nuevo la zona de Llanes, en un recorrido corto pero aprovechado al máximo. Aparte de dos iglesias románicas, bueno, más bién lo que queda de ellas, como son las ruinas del monasterio cisterciense de Santa María de Tina, para mí completamente desconocido hasta ayer, y otro monasterio que aunque no en ruinas, su estado es verdaderamente lamentable debido a su abandono. Éste es, San Antolín de Bedón. Del primero, de Santa María de Tina, a pesar de estar prácticamente en la frontera con Cantabria, he de reconocer ( y casi me da vergüenza decirlo), que hasta ayer ni siquiera había oido hablar de él, pero bueno, para eso están los amigos que husmean por todos los lugares en internet, encontrando a veces verdaderas y desconocidas maravillas como en este caso. Estas ruinas cistercienses se encuentran en el pueblo de Pimiango, localidad que dista solamente unos cinco kilómetros de Unquera y aunque ya había estado aquí en varias ocasiones por motivos de trabajo, jamás había oido siquiera comentar nada sobre la existencia de esta iglesia. Ruinas del monasterio cisterciense de Santa María de Tina No es fácil ni mucho menos llegar a estas ruinas, sobre todo cuando vas por primera vez y aún no conoces el camino, pero la intuición y el atrevimiento del guía lo hace todo más sencillo. Aunque sabíamos aproximadamente donde la podíamos localizar, volvimos a tomar el camino equivocado al carecer de cualquier tipo de indicación en el pueblo de Pimiango. Cuando ya habíamos descendido un par de kilómetros por una empinadísima pista forestal nos encontramos con un par de jinetes a caballo que subían y nos dijeron que esa pista estaba cortada por obras poco más abajo y que tendríamos que dar la vuelta y entrar por otra carretera que lleva a la cueva del Pindal. Muy fácil decirlo, pero ¿donde dábamos vuelta en esa pista?. Bueno todo se solucionó y por fin llegamos al aparcamiento del Centro de Interpretación que han inaugurado recientemente cerca de la cueva. Cogimos una pista, que esta vez estaba bien indicada y nos trasladamos campo a través hasta nuestro destino. La pista era buena, hormigonada, pero con lo que no contábamos era con la pendiente de la misma. No entiendo mucho de esto, pero calculo que el desnivel superaría el veinte por ciento. Con decir que teniamos que bajar agarrándonos a la barandilla de madera que han puesto en el camino, lo digo todo. El esfuerzo es grande, pero la recompensa lo es todavía más. El sendero por el que transcurre es maravilloso con infinidad de grandes encinas, madroños, abedules, etc. Hasta un puente de madera tenemos que pasar pasar librar un pequeño riachuelo que nos encontramos por el camino. ![]() El camino discurre entre miles de encinas y otras especies de árboles Para llegar a la campa de Santa Ana como se llama el lugar donde se ubican las ruinas de este antiguo monasterio, aún tenemos que subir una buena cantidad de escaleras hechas en el camino para hacer más fácil la durísima subida, pero cuando llegas arriba y contemplas todo lo que tienes alrededor piensas que ha merecido la pena. Lo que nos encontramos son unas ruinas recientemente restauradas, de lo que queda de la iglesia monasterial de lo que fue, según algunos, un monasterio cisterciense construido sobre un antiguo templo del siglo X. Al acercarte lo primero que ves es un panel indicativo de la iglesia derribado en el suelo, no se si debido al pudrimiento de la madera o por vandalismo, En él y junto a otro que aún permanece en pie podemos ver algo sobre la historia de este monasterio. Por estos paneles nos enteramos que el templo actual fue edificado sobre otro del siglo X y que data de los siglo XIII - XIV, y que consta de nave única y tres ábsides, manifestando rasgos románicos y góticos. Los restos son pertenecientes a un antiguo monasterio quizá cisterciense del que se conserva la iglesia y unas dependencias auxiliares de carácter campesino. Lo que vemos, nos habla de unos muros que siguen desafiando el paso de los siglos y que no quieren desaparecer. Allí, nos dicen los paneles, habitaban unos monjes que entonaban cánticos al Señor y a su Madre, la Virgen de Tina. Según dicen, los peregrinos que hacían el Camino de Compostela, tenian por costumbre parar en la ermita cercana de San Emeterio, y solian decir " Quién va a Santu Medé sin pasar por Tina, honra al Santu pero no a la Santina". Aquí había una talla de madera policromada de finales del siglo XII que fue restaurada en el taller de "Regina Coeli" de Santillana y que ahora se encuentra en la iglesia parroquial de San Roque en Pimiango. ![]() Cabecera con su capilla mayor y sus dos capillas laterales Antes de seguir, quiero dar mi opinión sobre algo que me ha llamado la atención: 1º. El panel indica que el templo es de una única nave, - ¿ para qué, entonces tres ábsides ? -. 2º. En la foto de la izquierda veo en las columnas del arco triunfal del ábside central lo que para mí parecen ser, el arranque de dos arcos que podrían pertenecer a las naves laterales. En fin, doctores tiene la iglesia que sabrán más que yo, pero esta es mi humilde opinión. En el panel que aún se conserva en pie, podemos leer- "El templo se sitúa cerca de la ruta costera hacia Santiago. Entre los vecinos de Pimiango se recuerda la existencia de un camino empedrado que llegaba hasta Tina Mayor desde Puerto Chico, cerca de Bustio. Según un documento del siglo XVI hallado en el archivo de Álvarez de Asturias, se dice que la casa de Nuestra Señora de Tina era dependiente desde tiempos remotos de la abadía de Lebanza, fundada en el siglo XI en Cervera de Pisuerga. Hoy una majestuosa y sugestiva ruina rodeada de malezas, se encuentra en un documento del año 932. La fábrica conservada puede datarse del siglo XIII. Consta de una cabecera formada por tres ábsides semicirculares precedidos de tramo recto y cubiertos por bóveda de cañón y cuarto de esfera, comunicados entre sí e iluminados por estrechas saeteras. el ábside central, mucho más ancho y alto, tiene embocadura en arco de triunfo apuntado, y los laterales en medio punto. La única portada se abre en el muro de los pies y es apuntada; muestra la misma ausencia de decoración que el resto del edificio, característica que pone de manifiesto en relación, la iglesia de Tina con la arquitectura cisterciense" ![]() Bóveda del ábside central y ... ¿arranque de un arco de la capilla lateral? Otra cosa que nos llamó la atención en la cabecera (no a mí, sino a Luis Antonio), fueron unas extrañas muescas rebajadas en la columna derecha del arco triunfal, así como un pequeño agujero en la izquierda. Puestos a elucubrar, pensamos que quizá podría tratarse de la sujección de un iconostasio, o mampara situada entre la nave y el presbiterio que ocultaba al sacerdote durante la consagración. Hemos tenido la suerte de ver algunos; en Santa Cristina de Lena (iglesia prerrománica asturiana) y en San Miguel de Escalada (mozárabe). Eran con dos o más puertas de las que pendían cortinajes que ocultaban al celebrante, pero en otros casos, allí donde ese muro no existía se ocultaba el ábside con un velo o cortinón oscuro que pendía de un larguero de madera. Mi pregunta es, ¿Podrían ser ese rebaje y el agujero opuesto la sujección de la mampara de un iconostasio?. Extraño ¿No?, pero bueno otras cosas más difíciles hemos visto. Sabemos que estos ritos mozárabes fueron abolidos en España por los cluniacenses en el siglo XI. Si lo que nosotros pensamos fuera la realidad, resultaría que la datación de la cabecera o al menos parte de ella estaría situada entre los siglos X-XI. Sé que algunos entendidos si leen esto nos van a llamar locos o iluminados, pero al menos dejarnos soñar un poco. ![]() En estas muescas nos basamos para nuestras conjeturas Volviendo a la realidad, los visitantes de estas ruinas pueden observar un par de cosas que al menos son curiosas, como el horno para cocer pan que podemos ver junto a la puerta de entrada y una caja de plástico de las que usamos para guardar las herramientas repleta de leyendas que van dejando los que visitan estas ruinas, en toda clase de objetos, desde tarjetas de visita, trozos de cajetillas de tabaco, servilletas de papel, en fin, en cientos de objetos diferentes. En ellas hablan de las experiencias vividas en su visita al monasterio de Tina. Nosotros como no teniamos ni un simple trozo de papel, por un momento pensamos escribir unas palabras en un billete de cincuenta euros... ja, ja, ja, para ver si lo encontrábamos metido en la caja en nuestra próxima visita. ¡¡ Exageraoooooo ...vaya farolada !! ![]() Horno de cocer pan y puerta de entrada al monasterio Aquí damos por finalizada nuestra visita a Santa María de Tina, por lo que regresamos hasta el aparcamiento donde habiamos dejado el coche para coger la comida y buscar un buen sitio donde sentarnos a comer tranquilamente. Cuando Luis y yo llegábamos con el avituallamiento, Marisa y Juani ya habían encontrado un lugar al sol precisamente en la campa de la explanada de la ermita de San Emeterio, o Santu Medé como la conocen los lugareños. Hicimos una visita a la ermita que no tiene nada de particular a no ser por los kilos y kilos de excrementos de oveja que se encuentran amontonados en el pórtico de la ermita, que por lo que vemos sirve de establo para dichos animales que serán de los pocos que la visitan dada su difícil ubicación. También fuimos a visitar la cueva prehistórica de El Pindal, cuya entrada se abre al acantilado oriental del Cabo de San Emeterio, desde el que se domina una extensa línea costera que alcanza hasta Santander. No pudimos entrar a la cueva, pues acababa de cerrarse el horario de visitas matinal y hasta las cuatro de la tarde no volvían a abrir. ![]() Entrada a la cueva de El Pindal y ermita de San Emeterio, o Santu Mede Nos dirigimos a continuación a visitar el monasterio de San Antolin de Bedón, cerca de Llanes, que aunque ya lo conocía anteriormente, ésta fue una visita rápida y sin fotos, por lo que en esta ocasión tenía mucho interés en poder hacer una visita completa. Cuando llegas a las inmediaciones de la finca en que se encuentra el monasterio ya te vas dando cuenta del terrible abandono en se encuentra el entorno de este monasterio, bardas y zarzas por doquier, y el cesped con agua que casi te llega a los tobillos cuando quieres sacar fotos de la zona de los ábsides. En el interior se nota claramente que hace muchísimo tiempo que nadie se ha dignado ni siquiera pasar una escoba. Entrar en San Antolin es desolador, del monasterio no hay que hablar, desapareció hace mucho tiempo y no quedó más que la iglesia y una casa contigua. En el interior no hay altares ni ornamentos, las ventanas están sin cubrir, las paredes están resquebrajadas y verdosas a causa de la humedad y el suelo aparece lleno de excrementos de las aves marinas. La sorpresa agradable es que cuando llegamos la puerta estaba abierta, por lo que pudimos pasar al interior, para encontrarnos un templo completamente vacio, en el que solamente queda un sarcófago y algunas piedras que quizá fueran las tapas de otros. La impresión es penosa por el abandono que se observa. La humedad sube por muros y columnas hasta más de un metro de altura y amenaza con el derrumbe. ![]() Portada del muro sur, monumental pero con escasa decoración Por el exterior es otra cosa, se ve que ha sido restaurada no hace mucho tiempo, aunque sus muros han sido recubiertos con ese enfoscado color ocre que a mi particularmente no me gusta nada, pero si los entendidos lo hacen con tanta frecuencia tendré que pensar que soy yo el equivocado. Su fundación data del siglo XI y se cree que siempre fue habitado por monjes benedictinos hasta bien entrado el siglo XVI. Su arquitectura es bizantina con alguna mezcla de gótico, como son sus enormes columnas y las bóvedas con forma claramente ojival, así como los arcos de las portadas; y el arte ojival no comenzó a introducirse en España hasta mediados del siglo XIII y sabe Dios con cuantos años de retraso habrá llegado a Bedón. Su estructura es de tres ábsides y tres naves. Posee dos puertas de entrada, una en el muro sur y otra en el hastial oeste, aunque la del sur parece más vieja o al menos construida con diferente piedra. Ambas son muy similares, casi diría que idénticas, asi como la única decoración iconográfica que vemos en todo el exterior. Esto es, la rica colección de canecillos que sujetan las cornisas de los dos tejaroz que cubren las portadas. Creo que aunque tan similares fueron dos maestros los que trabajaron en ellas, pues aunque cuatro o cinco canecillos repiten el mismo tema se ve una talla completamente diferente. ![]() Portada del hastial oeste, casi idéntica a la del muro sur Lo que más llama la atención de estas portadas, ubicadas bajo un tejaroz y un poco resaltadas del muro, son los extraordinarios canecillos que sujetan la cornisa del tejaroz antes mencionados. Entre ellos podemos apreciar mun águila que sujeta algo con sus garras, un personaje tocando un cuerno, con una estaca en sus manos y rodeado por dos animales, otro personaje clavando una estaca a un cerdo, una mujer sentada con un niño en sus brazos, un felino de espaldas, una pareja de contorsionistas, un personaje tocando una pandereta cuadrada, una loba con grandes fauces abiertas, etc. ![]() Conjunto de canecillos que sujetan la cornisa del tejaroz del oeste Las ventanas de los muros laterales y de los ábsides no llevan ningún tipo de decoración, son solamente unas simples aspilleras con derrame exterior. Los restantes canecillos que vemos en las cornisas y muros y ábsides son todos exactamente iguales, en caveto, que dan un aire muy pobre a la decoración exterior del templo. ![]() Detalle de la cornisa del tejaroz de la fachada oeste Con esto damos por finalizadas nuestras visitas románicas del día, pero aún nos queda mucho recorrido por hacer y nos vamos bordeando la costa parando en varias calas, playas y miradores para poder contemplar la belleza de este paisaje asturiano que tanto se parece al nuestro de Cantabria. Nos detuvimos en la playa de San Antolin, en otra preciosa playa situada al interior, la de Gulpiyuri y he de confesar que jamás había visto nada así. Una playa sin mar, situada cien metros tierra adentro rodeada de prados. El agua entra mediante cavidades subterráneas, desde el mar y, como consecuencia, también se forman mareas en la playa. Da la sensación de que el agua sale de unas rocas como si fuera una fuente. El mar ha penetrado por las galerías subterráneas y ha creado una pequeña playa arenosa. ![]() ![]() Celorio, Gulpiyuri, La Ballota y Mirador de La Boriza Aquí ponemos fin a esta intensa jornada. 1月12日 ASTURIAS Comarca del Sella II Seguimos por la comarca del Sella y esta vez en un día poco habitual en nuestros recorridos ya que debido a las condiciones del tiempo tuvimos que cambiar nuestro viaje del sábado, para el domingo, ya que la predición meteorológica había dado para este día un espléndido sol que había que aprovechar al máximo. Esta vez nos tocó la zona de Ribadesella, donde por cierto el románico es escasísimo, sólo una pequeña iglesia románica en el pueblo de Junco y ya de una época bastante avanzada, pero bueno nuestro propósito es visitar todo lo que podamos y si antes escogíamos mucho las rutas ahora después de más de trescientas iglesias románicas visitadas nos queda poco donde escoger y ayer fuimos a Asturias sabiendo que no íbamos a encontrar más que esta iglesia en nuestro recorrido, pero bueno, también aprovechamos para ver otras cosas muy interesantes, como la ermita de la Virgen de la Guía, y la iglesia barroca de Santa María Magdalena en Ribadesella, la basílica gótica de Santa María del Concejo o del Concellu como también se la conoce, en Llanes, y también, como no, los magnificos parajes marítimos asturianos, como Celorio, Niembro y alguno más. ![]() Playa y nieve en Ribadesella Nuestra primera visita fue la acostumbrada sorpresa que nos tiene reservada Luis Antonio, pues yo no tenia conocimiento que en las cercanías de Ribadesella podríamos encontrar algún templo románico, pero él ya se trae bien estudiados los recorridos. Así que a pocos kilómetros de esta villa, y como casi siempre en estas tierras asturianas, a través de una estrecha y bastante mala carretera nos dirigimos al pueblo de Junco. No está fácil ni mucho menos el acceso a esta pequeña iglesia, es más, en principio nos metimos por un cruce equivocado y tuvimos que dar vuelta y coger el camino correcto. Cuando llegamos a esta iglesia (declarada Monumento Histórico-Artístico), nos encontramos con un templo bastante reformado y alterado, de gran simplicidad y modestia en sus proporciones, pero en un emplazamiento de excepción. Este aislado templo parroquial construido en un hermoso paraje, desde el que obtenemos una amplia vista de la desembocadura del Sella, fue edificado en la primera mitad del siglo XIII y ha sido restaurado no hace mucho tiempo, de la forma habitual que venimos viendo en las iglesias románicas asturianas, a base de enfoscados que ocultan la mampostería original. Es de una única nave rectangular que en origen tenía una espadaña al oeste que con las distintas restauracioones ha desaparecido, y ábside semicircular en cuyo centro se abre una sencilla ventana saetera con arquivolta, columnas y capiteles. ![]() Iglesia de Santa María de Junco y diferentes placas con relieves de la portada Al oeste encontramos una sobria portada hecha a base de sillares de piedra dorada, con arco de medio punto y guardapolvo en cuya decoración se emplean semicírculos concéntricos, rematando el arco de la puerta el escudo de armas de los Junco y varios relieves de identificación poco clara que fueron añadidos en el siglo XVI. Como ya he comentado, los muros están revocados, salvo en los esquinales, donde vemos sillares de piedra grandes y escuadrados. El ábside semicircular en el lado este es uno de los elementos más destacados y tiene una angosta y abocinada saetera de derrame interno, en arco de medio punto orlado con los mismos motivos de la portada y apoyado en dos columnillas de capiteles esculpidos, en los que se representan toscas aves afrontadas. Coronando el ábside y sujentando la cornisa vemos una espléndida colección de canecillos, que quizá sean lo más interesante de la iglesia, al menos por el exterior, en los que podemos apreciar diversos animales y otros temas geométricos. ![]() Algunos de los canecillos que decoran la cornisa de la iglesia de Junco Volvemos hacia atrás, a Ribadesella, que era el principal motivo de nuestro viaje y después de aparcar el coche en el paseo de la Grua, nos vamos a dar una vuelta por los alrededores de esta villa, partida en dos por el estuario del río Sella. Esta villa es la capital de un municipio cercado por montañas, playas y acantilados, por lo que darse una vuelta por Ribadesella se convierte en un paseo muy denso y entretenido. Estamos en el extremo oriental de la ría desde donde podemos contemplar no demasiado lejos los nevados picos de la sierra del Sueve y a nuestro lado la hermosa playa de Santa Marina y enfilamos el paseo de la Grua. Este es un recorrido muy recomendable que se trazó según las directrices arquitectónicas de la época de Carlos III. En este paseo, el humorista Antonio Mingote ha dejado plasmada su mayor viñeta, en seis murales de cerámica que representan la historia local. Los que popularmente se conocen como los paneles de Mingote y son una auténtica obra de arte al aire libre. ![]() Viñetas en cerámica de Mingote a lo largo del paseo Recorremos el paseo hasta su final y sobre nosotros se levanta el Monte Corberu, un promontorio con vistas preciosas. Desde la zona donde nos encontramos podemos ascender a él fácilmente por unas escaleras de piedra, en cuyo final, en todo lo alto, se encuentra la ermita de la Virgen de la Guía, una pequeña ermita que es sede de la Virgen del mismo nombre, la patrona del gremio de marineros desde tiempos muy antiguos. En el entorno de la ermita descubrimos cañones auténticos apuntando hacia el horizonte. Se trata de las armas que los antiguos riosellanos emplearon para protegerse de cualquier amenaza que llegara desde el mar, llámese piratas o conquistadores extranjeros. ![]() Ascenso al Monte Corberu y a la ermita de la Virgen de la Guía, con el mar Cantábrico al fondo Desde lo alto del Corberu podemos obtener un mapa exacto de la villa, con sus dos partes claramente diferenciadas, su enorme playa, el amplio estuario del Sella y las cordilleras altas que cercan el pueblo por el sur, con su cota máxima localizada en el Monte Mofrechu. Hacia el norte seguimos viendo el mar Cantábrico. Si miramos hacia abajo descubrimos los "pedrales", un conjunto de piedras de todos los tamaños unidas por un cemento invisible. Azotados por numerosos vientos, los pedrales se cubren y descubren por el juego diario de las mareas. Su pétrea construcción y la caprichosa distribución que han querido formar los desprendimientos de muchos siglos siguen albergando un hábitat floral y animal sin desperdicio ecológico. La flora de los pedrales es un componente esencial que ha purificado continuamente el agua y ha alimentado a otras especies . ![]() Ermita de la Virgen de la Guía y cañones del entorno ![]() Los "pedrales", buen lugar para pescadores Descendemos desde la capilla por un camino cimentado y con otra infinidad de escaleres, que discurre por el monte Corberu y que nos dejará en el casco antiguo de la villa. Desde aquí nos adentramos en el casco histórico de la localidad. Se trata de un entorno restaurado con diferentes joyas arquitectónicas como la casa de los Ardines, el Palacio de Prieto Cutre, actual Ayuntamiento, o la casona del Escudo. Pero también nos quedaba algo muy importante, localizar un buen restaurante para comer, porque la caminata ya nos había abierto el apetito.Por la tarde seguimos haciendo nuestro recorrido por la villa y nos dirigimos hasta la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, un edificio que comenzó a edificarse ya en pleno siglo XX, dicen que sobre los restos de un antiguo templo medieval. En el año 1936, durante la guerra civil española, fue arrasada, siendo reconstruida posteriormente. El gusto por la estética medieval tiene su reflejo en la colocación de dos grandes torres en los extremos de la fachada del templo, en medio de las cuales hay una imagen de Cristo, aunque es un templo arquitectónicamente, al menos para mí, sin ningún interés. En la puerta, a los costados podemos ver varios capiteles claramente neorrománicos como corresponde a la construcción del templo. Me llamaron a atención dos que están tallados con varias aves con los picos vueltos en la misma dirección, cuando en el románico se suelen representar afrontados, bien por sus picos y bien por sus cuerpos. ![]() Iglesia de Santa María Magdalena, parroquial de Ribadesella Con esta visita nos despedimos de Ribadesella, no sin antes aprovechar nuestro paseo de vuelta para sacar unas fotografías a algo que me tiene embelesado desde hace mucho tiempo, y con la nostalgia de que ahora debido al malísimo y frío tiempo que padecemos, no puedo subir a la huerta con la frecuencia que quisiera para visitar a mis queridos gatitos, no puedo resistir la tentación cuando veo alguno aunque sea lejos de casa. No son los nuestros, pero, ¿ a que son guapos ? Nuestra próxima parada será en Llanes, aquí tendremos oportunidad de dar un largo paseo por el puerto, las murallas de la villa, su afamado torreón y principalmente podremos contemplar su espléndida basílica de Santa María del Conceyu, que es uno de los pocos ejemplos del gótico en Asturias. Su construcción se inció en el siglo XIII (1240) y no se concluyó hasta el siglo XV. Pero de esta construcción existen dos teorías. La primera afirma que la presencia de una ventana bipartita en el muro oeste del templo es prueba de que el comienzo de la contrucción fue hacia el siglo XIII. Sin embargo la teoría que se mantiene con más fuerza es que la edificación corresponde a la última mitad del siglo XV y que fue consagrada en 1480. Lo cierto, es que aunque la basílica es de estilo gótico, su fachada occidental corresponde a las características románicas. Cada cual que escoja la teoría que más le convenza. El templo se estructura en planta basilical de tres naves y tres ábsides y cubierta con bóveda de crucería y estrellada. Es la iglesia parroquial de Llanes y está dedicada a Nuestra Señora de la Asunción. ![]() Portada y capiteles del lado derecho La portada más antigua de la iglesia está situada en la fachada oeste, en la que se levanta la torre campanario. Tiene siete arquivoltas de arco de medio punto lisas, y se apoyan sobre columnas con capiteles decorados con motivos zoomórficos y antropomórficos. La puerta sur, protegida por un pórtico construida en el siglo XVII, está decorada con cinco arquivoltas decoradas con motivos vegetales, así como figuras humanas y animales. En el interior vemos un extraordinario retablo que recoge escenas de la vida de María y se dice que durante la estancia de Carlos I en Llanes tras su desembarco en Tazones fue el que dio instrucciones al artista francés que realizaba la obra. El centro de este retablo lo ocupan la Virgen con el Niño en brazos. ![]() Retablo e imagen que podemos ver en el interior de la basílica Seguimos nuestro paseo y nos encaminamos hacia el puerto donde queríamos contemplar los famosos Cubos de la Memoria, obra del artista vasco Agustín Ibarrola, que son una serie de pinturas sobre los bloques de hormigón que protegen el puerto de Llanes. Son llamados así porque son el reflejo para conocer; la memoria del artista, la memoria del arte, y la memoria del territorio. La contemplación de los cubos nunca es la misma, ya que los cambios en la percepción visual debido a los juegos de luz y el agua, aportan matices siempre nuevos, reinventando formas y colores. Estas representaciones simbolizan lugares u objetos como el Covarón de Parrés, el Ídolo de Peña Tú, el picu Asturiense, la Cueva de Tres Calabres, o las Inxanas... En lo referente a la memoria del territorio, los principales hitos y costumbres encuentran acomodo en la escollera del puerto: el Camino de Santiago, la tradición marinera, la emigración, con referencias claras al fenómeno indiano, conforman el mosaico que nos ofrece Llanes y su entorno. ![]() Aspecto de la escollera del puerto con los bloques de hormigón pintados por Ibarrola Muy cerca del puerto nos encontramos con las murallas de la ciudad y su famoso torreón, levantados en el siglo XIII, tras la concesión del Fuero de Independencia y derribada en 1870 para ampliar la villa. En su origen tenía cuatro puertas, más de ochocientos metros de perímetro y una anchura media de metro y medio. Hoy el mejor sitio para contemplarla es la playa del Sablón. El Torreón, hoy sede de la Oficina de Turismo, es también del siglo XIII, tras el fuero concedido por el rey Alfonso IX, y se utilizó como defensa y posteriormente como cárcel. La estructura de la torre es de planta circular de unos ocho metros de diámetro y consta de cinco cuerpos. El último es una azotea almenada, dedicada en otro tiempo a la vigilancia y defensa de la villa. La técnica utilizada en los muros es mampostería. Fue restaurada en 1954 abriéndose la actual puerta de acceso en el piso bajo. ![]() En las inmediaciones de la Muralla y el Torreón de Llanes También tuvimos tiempo para otras de nuestras grandes aficiones, y durante el recorrido hacia el puerto tuvimos oportunidad de tomar algunas fotografías de las que seguro que no faltan en ninguno de nuestros viajes, nuestra pasión por los animales y la naturaleza. ![]() Casi se me escapa, pero también la "cacé" al vuelo ![]() Playa del Sablón de Llanes 10月23日 ROMANICO EN EL PAIS VASCOIglesia de la Asunción de Nuestra Señora
TUESTA ( Álava )
Hablar del románico del Pais Vasco, es hacerlo del románico alavés, pues en las otras dos provincias este estilo brilla por su ausencia. En la provincia de Álava si que se pueden contemplar buenos ejemplos románicos, como los de Armentia y Estíbaliz, aunque los vascos se atribuyen también el de San Vicentejo , pero este está situado en un enclave burgalés, aunque esté dentro de la provincia de Álava. El Condado de Treviño pertenece a Castilla desde el reinado de Alfonso VIII.
Aparte de unos pocos ejemplos del siglo XII, que apenas llegarían a la veintena, si podemos contemplar una segunda página cargada de pequeñas y no tan pequeñas iglesias rurales del siglo XIII, en bastantes casos aún en aceptable estado de conservación. En Álava, más de un centenar de iglesias han salvaguardado un mínimo suficiente del conjunto de la obra románica. Entre ellas podemos considerar la que pudimos ver el sábado pasado en el pueblo de Tuesta, casi en la frontera entre las Merindades y tierras alavesas.
Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora de Tuesta
Esta iglesia es un claro ejemplo del estilo tardorrománico de transición, con unos arcos en su portada que ya apuntan al cercano gótico del siglo XIII. Su nave consta de cuatro tramos, rematada por una cabecera pentagonal. Sobre la puerta y aprovechando el grosor del muro se han colocado siete figuras góticas que representan imágenes de la Infancia de Cristo, como la Adoración de los Reyes Magos y la Anunciación.
La hipótesis más difundida es que esta iglesia fue construida por lo caballeros templarios, aunque no existe ningún documento que lo afirme. Solo un gran medallón situado en la bóveda del ábside, decorado con lo que parece una cruz patada templaria evidencia el hecho.
Representación de los Magos y la Anunciación
Las obras de la iglesia se comenzaron en el siglo XIII por la cabecera y en una fecha sin determinar. Esta cabecera dispone de cinco lienzos poligonales, dentro de los cuales se abren en cada uno ventanas de medio punto. Su construcción al parecer es obra del maestro Elías, al igual que la nave de la iglesia, pero muy poco sabemos del artífice de la obra. En la clave de la cabecera figura un Cristo Pantocrátor y en el libro que porta aparece la inscripción de << ELÍAS ME FECIT >>.
El problema radica en determinar la tarea de este personaje "Elías". ¿ se trata de un maestro ?, ¿ de un comitente ?, algunos autores piensan que es el maestro que trabajó el ábside de la iglesia y lo identifica como Elías de Chastel, sin embargo, otros piensan que Elías es el arquitecto y jefe de los trabajos.
La portada, sin tímpano, de la iglesia luce ya un arco bastante apuntado y se abre por medio de siete arquivoltas muy decoradas que se apoyan en catorce columnas exentas y jambas con sus respectivos capiteles y se encuentra ubicada en el muro sur de la iglesia,
Detalle de las arquivoltas y capiteles de la portada
Las dos primeras arquivoltas están decoradas con motivos geométricos, como dientes de sierra y pequeños arcos de medio punto sobre un estrecho baquetón; en la tercera podemos ver varias representaciones de ángeles músicos con sus respectivos instrumentos. La cuarta representa oficios y ocupaciones de la vida cotidiana; en la quinta se representan varios cuadrúpedos; en la sexta figuran varios temas historiados alternando con otros vegetales, siendo la séptima y última ocupada por escenas de la vida campestre y pastoril.
Los temas fantásticos tampoco faltan en Tuesta, aunque como lo profano, puede representar un significado religioso, y aunque se ejecuta en el siglo XIII, pertenece por sus características predominantes, su iconografía y su estilo, al arte románico. Los capiteles del flanco derecho representan escenas del infierno; dos figuras luchando; San Martín compartiendo su capa con un pobre; aves, arpías y un centauro atacando a un grifo. Los de la izquierda nos muestran leones con cabeza humana, escenas de lucha y a San Miguel luchando con un dragón.
Algunos capiteles de la portada
El ábside es poligonal de cinco lienzos, en cada uno de los cuales se abre una buena ventana con arco de medio punto centrada sobre un arco de gran espesor lo que evidencia la anchura de los muros. Las cinco ventanas son de similar hechura, con doble arquivolta de baquetón que descansa sobre cimacios decorados, que a su vez lo hacen sobre columnas cilíndricas coronadas por capiteles decorados con temas vegetales y con caras humanas, la mayoría en grupos de tres. Una aspillera centra el ventanal y sirve para dar luz al interior del templo.
Ventanas de la iglesia de la Asunción de Tuesta
Pese a la direrencia en el tiempo de construcción y en la calidad de la talla, en alguno de estos capiteles de las ventanas he apreciado cierta similitud con algunos de los que he visto en la arquería de la iglesia de Santa María de Bareyo, aunque, como digo, los muchos años de diferencia entre ambas construcciones hacen inviable la comparación. Espero que los puristas del románico no me tachen de irreverente.
Capiteles de las ventanas de la iglesia de Tuesta
Estos son los capiteles de la arquería de Bareyo
También podemos ver por el exterior una buena colección de canecillos aunque como todo el templo denotan ya el momento tardío de su talla pues vemos en ellos muchos rostros humanos y máscaras más perfeccionados que en las iglesias de los siglos XI y XII.
Canecillos y capiteles que sujetan el alero del ábside poligonal
El templo en su interior nos muestra su cubierta con bóveda de aristas que descansan sobre columnas, constituyendo cinco lados, en cada uno de los cuales se abren ventanales. El retablo mayor en el que se encuentra la imagen titular de la Asunción, que antes ocultaba la visión del ábside, se trasladó en la última restauración de 1962 a una capilla del sur, donde puede admirarse de forma incompleta pues al ser de mayor altura que la capilla donde se cobija, hubo de colocar el Calvario de su remate en una pared lateral.
Interior del templo de la Asunción de Tuesta
Esta iglesia en el interior además posee algunos elementos de gran valor como pudiera ser una magnífica pila medieval y un medallón incrustado en la clave de la bóveda del ábside en la que podemos ver lo que parece una cruz patada, que dos ángeles elevan hacia el cielo y que ha dado lugar a que algunos autores consideren la hipótesis de su origen templario. Por encima de este medallón vemos la representación del Pantocrátor, en cuyo libro que sujeta con su mano se puede leer la inscripción de Elías.
Pila bautismal, medallón con la cruz ¿Templaria? y Pantocrátor
Al salir de nuevo al exterior, en el portón que da acceso al templo podemos ver grabada una representación del Sol y la Luna bajo la primera arquivolta de dientes de sierra, y también la enorme llave que abre y cierra la puerta
Portón con la representación de los astros, con su llave correspondiente
8月25日 LA BUREBALa Bureba Burgalesa - 2 -
Si hay una comarca bien definida en tierras de Burgos, es ésta de La Bureba, una extensa comarca situada al noroeste de la provincia. Rica en paisajes, arte e historia, regada por múltiples arroyos y riachuelos que llevan sus aguas por el Homino y el Oca hacia el Ebro. Según nos dice Azorín: "La Bureba es una Castilla en miniatura, donde es fácil encontrar sus raices. El corazón de las tierras de Burgos" . La linea de castillos construidos en sus rocas, en Frías, Poza de la Sal y Pancorbo, así como el Monasterio de Rodilla dieron refugio y facilitaron la repoblación cristiana, en su linea de reconquista hacia el Duero.
La Bureba forma una gran llanura rodeada de altas elevaciones montañosas. Una especie de artesa cerrada al norte por la Mesa de Oña; por los altos paramerales de Altotero, sobre Poza de la Sal, al Oeste; al este por los Montes Obarenes donde se abre el desfiladero de Pancorbo, puerta de Castilla , y al sur, por los Montes de Oca, y Sierra de la Demanda.
La Bureba vista desde el mirador de Poza de la Sal
Continuamos nuestra ruta románica por La Bureba y después de comer nos trasladamos hasta Poza de la Sal. Este es el pueblo más fácil de identificar de toda La Bureba. Se le ve desde toda la llanada, recostado a media ladera entre la cuenca y el páramo. A los pies de un macizo rocoso, sobre el que se alza el castillo de los Rojas se encuentra la villa de Poza de la Sal que aún conserva junto a sus famosas salinas -antaño base de su prosperidad y riqueza- el encanto de sus viejas calles que guardan el sabor de otros tiempos. Pintoresca por su emplazamiento, fue una villa fortificada, como nos muestran los restos bien conservados de puertas y murallas en su inexpugnable castillo. La explotación de sus salinas ha contribuido a hacer de esta villa un lugar destacado en la historia de Castilla. Poza de la Sal, la antigua Salionca romana, es una localidad burgalesa que se esconde en las faldas del Páramo de Masa, en el límite de La Bureba y sus salinas fueron famosas desde la conquista de los romanos.
El castillo de Poza de la Sal, se alza en un lugar casi inexpugnable
El castillo primitivo, levantado tal vez en el siglo XI, habría estado situado en el Castellar, elevación situada por encima de las salinas. Desde allí la población descendió, en los siglos XI y XII, hasta ocupar el emplazamiento actual. La villa, por su privilegiada situación, constituye un mirador excelente sobre toda la comarca. Por la parte exterior de la muralla se accede a la Plaza Nueva, desde la cual obtenemos una privilegiada panorámica de los pueblos y campos de La Bureba. Sin demasiado esfuerzo y antes de que la vista se tope con los Montes Obarenes, se pueden distinguir a simple vista un buen número de pueblos burebanos.
El núcleo urbano se configura dentro de la muralla construída en el siglo XIV, en cuyos lienzos se abren tres puertas. La Puerta Alta, quizá la más antigua, la Puerta de las Eras, que conducía a las salinas y la Puerta del Conjuradero, puerta principal de la villa, en la que en 1694 se construyó un balcón desde donde se conjuraban los nublados. Tras el arco y dentro de un recinto amurallado y un pequeño espacio de plazuelas se encuentran la iglesia parroquial y el ayuntamiento. Callejas tortuosas y empinadas en las que se suceden las casonas blasonadas y casas humildes de adobe y rellenos de toba. En la calle Mayor estuvo emplazada la sinagoga de la antigua judería.
Puerta del Conjuradero Félix Rodriguez de la Fuente el amigo
de los lobos, nació aquí, en Poza de la Sal
Seguimos camino hacia Los Barrios de Bureba, que es una villa campesina y huertana, situada en la planicie burebana. El río Oca riega su generosa tierra. Se remonta a los años finales del siglo IX, cuando el conde Diego Rodriguez (Porcelos), dueño de Pancorbo y de Cerezo, pudo dedicarse a la colonización de estos campos de cereal y viñedo.
Enormes extensiones de campos de girasoles nos acompañan en nuestro camino
A unos 800 metros de Los Barrios de Bureba se levanta la ermita de San Fagún o San Facundo, antigua iglesia parroquial de uno de los barrios que formaban parte de esta población y que, posteriormente, quedó despoblado. De esta iglesia sólo se conserva una esbelta espadaña y el ábside, que parece como serrado del resto desaparecido.
En el exterior se puede leer una de las pocas inscripciones del románico burgalés que ilustra sobre la fecha de su edificación, el año 1181 de la era cristiana, y que dice: "En la era de 1219 comenzaste a existir gracias a Dios". Algunos de los cimientos encontrados han permitido saber que, en su origen, la ermita tendría una corta nave de dos construcciones distintas: la que actualmente perdura, coincide con el cabecera, y otra que habría sido edificada con materiales poco consistentes y duraderos.
Pequeña pero preciosa ermita de San Fagún en Los Barrios de Bureba
Por el exterior podemos ver el ábside, elegante y de equilibradas proporciones, construido en una buena piedra de sillería, compuesto por un presbiterio de sección recta y el semicírculo absidial. Esta cabecera está sustentada por un podio del que salen dos haces de triples columnas, siendo la central, más gruesa que las laterales y articulan el semicírculo en tres calles. Estas columnas están coronadas por capiteles de gran tamaño pero de ruda labra, en los que se aprecia lo que parece una escena de Daniel entre leones que le lamen los pies, aunque no estoy muy seguro
En el paño central, así como en el lado sur del presbiterio se abren dos ventanas aspilleradas cuyo amplio arco de descarga apea en sendas columnas que se coronan por medio de capiteles labrados, con motivos vegetales el izquierdo, mientras en el derecho vemos una extraña figura con cabeza humana y cuerpo de ave, con las alas explayadas.
Sujetando la cornisa podemos ver varios canecillos, aunque su decoración es bastante pobre. La temática se refiere casi exclusivamente a cabezas tanto humanas como animales, aunque también apreciamos algunos con dos y tres rollos..
Desde Los Barrios tomamos una estrecha carretera hacia el Este que nos lleva hasta Navas de Bureba. Tendremos que recorrer unos cinco kilómetros entre campos de cereal para acercarnos a esa aldea ubicada en la falda de los Montes Obarenes.
La iglesia parroquial de Navas es una enorme construcción arquitectónica de excelente sillería de piedra arenisca en la que todavía podemos observar su fábrica románica casi completa, aunque se aprecia claramente que ha tenido añadidos posteriores. Me llevé una agradable sorpresa cuando vi su cabecera que por suerte a vuelto a su forma original ya que han quitado el añadido que se había hecho por encima de la linea de canecillos y ahora se le ve de forma natural, con la cornisa descansando sobre los canecillos. Además le han quitado uno de las añadidos que tenía en el muro sur y que tapaba gran parte del presbiterio así como la ventana, que ahora podemos ver por completo.
Iglesia de Navas de Bureba
La cabecera se sustenta sobre un podio del que nacen dos haces de triples columnas cilíndricas, que se coronan con sendos capiteles que ayudan a sostener la cornisa, y que dividen el tambor en tres calles. En estos capiteles vemos una temática muy parecida a la de la ventana de Los Barrios, unas extrañas aves con cabeza humana y cuerpo de animal con las alas explayadas, aunque en estos la labra está mucho mejor lograda. En el paño central podemos ver una monumental ventana que presenta doble arco polilobulado y descansa sobre columnas cilíndricas con sus correspondientes capiteles. Otra ventana similar se abre en la sección recta del presbiterio, que ahora podemos ver en todo su explendor una vez que han quitado el añadido que casi la cubría.
En la cornisa vemos una extraordinaria colección de canecillos entre los que podemos apreciar varias cabezas humanas con gestos burlones y grotescos, otros que se meten los dedos en la boca, un macho cabrío con retorcidos cuernos, etc. Su labra es de buena calidad.
Iglesia de San Andrés en Soto de Bureba
Por una estrechísima pista que sale desde la entrada del pueblo nos dirigimos a hacer nuestra última visita del día; la iglesia de San Andrés en Soto de Bureba, una aldea ubicada al pie de los Montes Obarenes. El estilo que predomina en su templo parroquial es claramente románico. se distinguen, una primera fase constructiva de mediados del siglo XII, que se corresponde al ábside y una segunda fase que vendría especificada por la inscripción hallada en la portada, que hace referencia al año 1175: "En el nombre de Nuestro Señor Jesucristo. esta iglesia llaman San Andrés. En la era 1213 hizo este portal Pedro de Ega y Juan Miguélez"
En una tercera etapa, correspondiente al siglo XIII, se habrían consolidado los refuerzo del muro y abierto el óculo lobulado. Posteriormente se construyó una nave gótica en el muro norte a la que se accedía desde el interior de la primitiva iglesia románica por una puerta. También se añadió una sacristía de planta cuadrada en el tramo recto del ábside orientado al sur.
Monumental portada de Soto de Bureba
Lo más significativo de este templo románico es la composición y la iconografía que decora las tres arquivoltas de la portada, orientada al sur, y el arco rebajado que se apoya sobre las jambas de su portada, así como el guardapolvo que las protege. Los motivos esculpidos en las arquivoltas tienen disposición radial y longitudinal y son muy variados: demonios, animales monstruosos y fantásticos, etc. Entre las arquivoltas y la puerta están tallados once medallones circulares que parecen representar signos del zodiaco. Son igualmente singulares los capiteles de las columnas que sostienen las arquivoltas y los bajorrelieves que decoran el inicio de las jambas. Los fustes de dichas columnas se encuentran igualmente decorados. Parace ser que en la ejecución de los distintos motivos intervinieron artistas diferente, no muy distante en el tiempo.
Decoración de las arquivoltas de la iglesia de San Andrés
La portada de Soto de Bureba fechada en 1175, es una de las más interesantes de la provincia, es apuntada y tiene triple arquivolta llena de variadas figuras que cobijan un tímpano. En las arquivoltas podemos ver: un encadenado de largos cabellos, una cabeza de ave de rapiña, una arpía con cola de gallo, una sirena, un dragón con alas y cola de serpiente, un guerrero con cota de malla, un unicornio. En el centro de la arquivolta interior vemos un Agnus Dei o Cordero de Dios, con la cruz, y dos santos, sin duda San Juan Bautista e Isaias, que se colocan señalando el Cordero.
En definitiva, la escultura monumental es el elemento más importante de este templo y se centra en los canecillos, las arquivoltas, los capiteles de la portada y de las columnas absidiales. Los temas que aparecen representados son variados: animales fantásticos, escenas de lucha entre caballeros, bustos humanos, la lucha entre San Jorge y el dragón, etc. Entre los capiteles que encontramos en el ábside, hallamos grifos y ciervos afrontados o atrapados entre roleos vegetales, sirenas, dragones, etc. En la portada se desarrolla un repertorio iconográfico diferente, por lo que se ve claramente la intervención de dos maestros distintos.
Inscripciones de la portada
Una vez finalizado nuestro recorrido románico del día, cogemos el camino de vuelta a casa y nos dirigimos hacia el Páramo de Masa pasando de nuevo por Poza de la Sal. Subiendo al puerto, pudimos contemplar las famosas salinas, aunque ahora ya están como exposición, pero que aún se aprecia perfectamente la forma en que se producía la sal. Poco más arriba paramos a tomar unas buenas fotografías del castillo de los Rojas y una vez llegados al alto de el Castellar, aparcamos al lado del monumento a Félix Rodriguez de la Fuente "El amigo de los lobos" y subimos hasta el Mirador de la Bureba, bueno todavía más arriba, desde donde pudimos apreciar una extraordinaria panorámica de toda La Bureba hasta cerca de La Rioja. Más adelante volvimos a parar en el mirador de Valdelateja para poder ver en lo más alto de la cumbre la silueta de una ermita que conserva aún los restos de una ventana visigótica, y que quizá en otra ocasión nos decidamos a subir los más de dos kilómetros a través de la montaña para visitarla.
Valdelateja y su ermita con restos visigóticos
Según he podido saber esta ermita, situada sobre una alta meseta, desde la que se domina un paisaje espectacular sobre el cañón que forman los ríos Rudrón y Ebro, es una pequeña edificación dedicada a las santas Centola y Elena que, según la tradición, recibieron martirio en este lugar en la época de Diocleciano y en la que se conservaron sus reliquias hasta 1317, año en que se trasladaron a la catedral de Burgos.
Lo más destacado de esta edificación sería una ventana en el centro del ábside terminada en arco de herradura tallado en una sola piedra y que en su lado exterior contiene una inscripción en la que se puede leer: "FREDENANDUS ET GUTINA" entre dos cruces patadas visigodas con la alfa y la omega, que se completa debajo con: "ERA DCCCXX".
|
||||||||||||||||
|
|